Delcy Rodríguez destituye a Vladimir Padrino como ministro de Defensa en Venezuela
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, destituyó a Vladimir Padrino López como titular de Defensa, poniendo fin a casi 12 años en el cargo. En su lugar, designó al general Gustavo González López, una figura clave en el nuevo esquema de poder tras los recientes cambios políticos en el país.
A través de su cuenta oficial de X, Rodríguez agradeció la labor de Padrino López y destacó su “lealtad a la Patria”, señalando que asumirá nuevas responsabilidades.
La salida del ministro marca el cierre de una etapa en la que fue considerado uno de los principales pilares de la llamada revolución bolivariana, especialmente por su rol en el control político de las Fuerzas Armadas durante los años de crisis bajo el régimen de Nicolás Maduro.
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Nuevo hombre de confianza
El nombramiento de Gustavo González López se produce tras su reciente protagonismo en la transición política. Luego de la captura del exdictador chavista el pasado 3 de enero, el general asumió la protección de Rodríguez y fue designado jefe de la Casa Militar y de la Dirección de Contrainteligencia Militar.
Días después, fue visto estrechando la mano del director de la CIA, John Ratcliffe, en el marco de la nueva etapa de relaciones con Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump. Su regreso al poder ocurre pese a haber sido sancionado por Washington y señalado por presuntas violaciones de derechos humanos durante su gestión al frente del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin).
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Fin de una era en las Fuerzas Armadas
La salida de Padrino López ocurre en medio de crecientes tensiones dentro de la cúpula militar. Según informó el diario El País, existía un “descontento brutal” entre altos mandos por la prolongada permanencia del ministro y el estancamiento en la cadena de ascensos dentro de las Fuerzas Armadas.
De acuerdo con ese medio, sectores del generalato cuestionaban la continuidad del exministro tras el ataque estadounidense del 3 de enero que derivó en la captura de Maduro y Cilia Flores, considerando que la cúpula de seguridad había “fallado en su misión”. Su permanencia, añadieron fuentes citadas por el diario, era percibida como “un escándalo” dentro del estamento militar.
Presión externa
La destitución se produce también en un contexto de creciente presión internacional. Un mes antes, el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Francis L. Donovan, visitó Venezuela para reunirse con las autoridades interinas y evaluar la situación de seguridad tras la intervención militar.
Durante ese encuentro se abordó la implementación de un plan impulsado por la administración republicana, orientado a estabilizar el país y alinearlo con los intereses de Washington. En este escenario, la salida de Padrino López y el ascenso de González López reflejan una reconfiguración del poder militar y político en el país caribeño.
