'ROM': la CND hace una doble apuesta por la memoria de la danza
Como advierte Muriel Romero, directora de la Compañía Nacional de Danza (CND), 'ROM' tiene una doble lectura: esa memoria del ordenador que permanece "intacta" (todo lo contrario a la RAM); pero también se trata de un acrónimo que identifica la memoria de los diferentes rangos del movimiento en el cuerpo ("Range of Motion"), explica apoyada en un cuerpo de baile capaz de "adaptarse a todos los géneros de la danza".
Y para dar empaque a su afirmación, la coreógrafa une en 'ROM' dos propuestas que sacan "lo mejor" de los componentes de la CND y dan la oportunidad de que cada uno de ellos "se luzca" en el escenario, donde aparecerán hasta catorce bailarines en cada parte.
Para Romero, este programa une el trabajo de dos coreógrafos "imprescindibles" de la historia de la danza, William Forsythe y Johan Inger, que, pese a nacer en el siglo pasado, "se han desarrollado en rangos de movimiento completamente distintos, de lo abstracto a lo onírico", añadía.
Un grupo compacto
El lenguaje abstracto del movimiento del coreógrafo William Forsythe se plasma en 'The second detail', que dará paso al expresionismo del sueco Johan Inger con 'Become'. Un programa que se podrá disfrutar en Madrid, en los Teatros del Canal, de hoy al domingo.
Johan Inger, presente en la capital, asegura que con su obra pretende "transformar la individualidad de cada bailarín para crear un grupo compacto y cohesionado", y se confiesa "feliz" de estar de vuelta en la CND para la que ya creó 'Carmen', en 2015.
'Become', continúa el coreógrafo, es una obra sobre la transformación, la metamorfosis: "Un concepto que vale para todos nosotros, no solo para los bailarines; a veces hay que dar una paso atrás para ir hacia adelante, buscar tu libertad, tu fuerza y tu pasión", explica de una pieza en la que también sobresalen las músicas de Björk, Julia Kent y la sinfonía de guitarras eléctricas de Glenn Branca.
Con el tiempo, señala Inger, su trabajo se ha ido convirtiendo en una coreografía "más rica y detallada", va "modificando los parámetros según el momento".
Poco convencional, compleja, muy física
Por su parte, 'The Second Detail' lleva el sello Forsythe, poco convencional, compleja, muy física y requiere de una gran técnica, donde la explosiva música electrónica de Thom Willems abrirá el programa de Forsythe, con el que ha colaborado en más de 60 partituras para ballet.
El proceso para crear, confesaba durante la presentación del espectáculo, es la "curiosidad". El objetivo es que cada pieza "sea diferente a las anteriores. Sorprender en cada momento", asegura.
