¿Quién es Kinsky? el portero del Tottenham, que ha regalado tres goles en 17 minutos al Atlético
Lo que ha sucedido en los primeros 17 minutos del Atlético-Tottenham no es fácil de ver en el fútbol aficionado y resulta casi imposible que suceda en las categorías profesionales. A Antonin Kinsky le ha pasado en la Champions League, concretamente en su debut en la máxima competición, el sueño de cualquier jugador. El checo aparecía por sorpresa en la alineación titular de Igor Tudor, que busca soluciones para un equipo que a día de hoy es un desastre, que está a un punto de los puestos de descenso en la Premier League y que nadie sabe muy bien todavía cómo se metió entre los ocho mejores dejando fuera al PSG y al Real Madrid. Tuvieron un buen calendario y toda la suerte que les ha faltado en su aterrizaje en el Metropolitano en la ida de los octavos de final. Dos resbalones y medio dejaron la eliminatoria casi resuelta, con tres goles y un cambio tan necesario como dramático.
En poco más de un cuarto de hora, Kinsky había recibido tres goles ridículos, dos muy por culpa suya y otro en colaboración con su defensa. No sabía dónde meterse, era un flan, mientras los delanteros del Atlético solo tenían que "poner" el balón en su portería sin oposición. Así que su entrenador lo mandó al vestuario, consolado por varios compañeros en el túnel. Volvía a la portería el titular, Vicario, que había jugado todos los choques del curso menos dos. Sólo se había perdido el par de encuentros del Tottenham en la Copa Inglesa, la segunda en importancia y última en la jerarquía de los torneos importantes en el curso en Inglaterra. Esos son los únicos que había tenido a sus disposición, Kinsky, checo de 22 años, 1,90 metros de estatura y que casi no había salido del banquillo en toda la temporada.
Lo hizo en el día más importante y lo suyo fue surrealista, un resbalón para iniciar la jugada del primer gol y un despeje extraño en el tercero que fue una asistencia a Julián Álvarez. Llegó en enero de 2025 al Tottenham, procedente del Slavia de Praga, donde disputó 30 partidos. Un puñado también ha jugado con la selección sub'21 sin apariciones todavía con la absoluta.
No era un conocido del gran público hasta ahora, aunque se hizo viral por sus errores, lo que menos quiere un portero, que tenía una oportunidad y acabó en al ducha en menos de veinte minutos. Tan mal lo vieron los hinchas del Metropolitano, que aunque era un rival lo despidieron con aplausos que sonaban poco a sorna y mucho a solidaridad.
