David Ferrer: "Que después de Nadal salga una figura como la de Alcaraz es único"
«Hubiera quedado bien, pero es que la historia no fue así», dice David Ferrer, fantástico extenista español y capitán de la Copa Davis. La historia que se contó cuando empezó a destacar como jugador es que de adolescente se quejó en los entrenamientos, tenía carácter e incluso se planteó dejarlo. Entonces, lo mandaron a trabajar a la obra y decidió que definitivamente quería ser tenista. «Es que esto fue mi hermano, se escribió mucho y estaba mal escrito porque esto le pasó a mi hermano, yo conté la historia y se tergiversó. En la familia nos reímos al comentarlo», dice Ferrer durante la presentación de la nueva etapa de la Real Federación Española de Tenis (RFET), con nuevo patrocinador, Generali, y con una apuesta por la base: 1.115.000 euros en becas a 37 jugadores y jugadoras como apoyo para seguir su carrera hacia el tenis profesional y 1.772.000 euros a los organizadores de torneos. La suma de las dos cifras es casi tres millones. En España hay en la actualidad 12 torneos masculinos ATP Challenger, 4 femeninos WTA 125, 70 ITF World Tennis Tour entre masculinos y femeninos, y 28 ITF World Tennis Tour Junior (el país con más torneos de esta categoría en el mundo).
Hay una época complicada para los tenistas en la que lo habitual es que les cuesta dinero competir. Es una inversión a futuro en un mundo en el que es difícil meter la cabeza. «Una vez que empiezas a jugar Challengers ya piensas si puedes llegar a ser tenista profesional, pasas el escalón de los Futures, que ahí es donde hay que intentar pasar el menos tiempo posible», afirma David Ferrer. En su época lo tenían un poco más difícil. «Yo viajaba muchísimo. Tenías que viajar mucho a Italia, Francia, al final del año a Sudamérica... No había tantos Challengers como hay ahora y apenas había oportunidad de jugar en España, estaban los Challenger de Bonasport en Barcelona y otro en Pozoblanco. En ese aspecto, la verdad, me alegra mucho que ahora los jugadores jóvenes tengan esa oportunidad», añade el capitán. «Había un gran coste económico en tema de viajes, raquetas... y, bueno, los premios no eran los de ahora. En ese aspecto te tenías que regular muchísimo y te tenías que pensar si viajabas aquí o allí», continúa.
"En esos dos o tres años si no tienes buenos resultados ya es un coste que mis padres no podían asumir"
Y antes de eso, ¿son los clubes? «Bueno, antes eran los Futures y yo tuve la oportunidad de estar becado por parte de la Federación, pero claro, no era fácil. Cuando tienes 17 o 18 ya depende de ti. Entonces en esos dos o tres años, en ese impasse, si no tienes buenos resultados, ya es un coste que mis padres no podían asumir», responde David.
Menos tenistas en el "top 100"
Recientemente se ha hecho viral la cifra de que en 2015 había quince tenistas españoles en el «top 100» de la ATP, y ahora únicamente hay cinco, con Alcaraz encabezando esa lista y Carlos Taberner cerrándola. El último en ganar un torneo, aparte de Alcaraz, fue Roberto Bautista, el ATP 250 de Amberes 2024. En el caso de las chicas, Cristina Bucsa rompió la semana pasada en Mérida una racha de 574 días sin títulos. «Yo creo que todo tiene un proceso y quizás antes no era normal. Hay un cambio de ciclo y yo creo que la Federación va por buen camino en ese aspecto donde también hay jugadores jóvenes y aparte de tener a Carlos, pues hombre, tenemos a Alejandro Davidovich o a Jaume Munar, que son tenistas que están evolucionando mucho en sus carreras. ¿Me gustaría que hubiera más jugadores en el ‘‘top 100’’? Claro, por supuesto, porque España siempre ha sido una potencia mundial de tenistas, esperemos seguir creciendo en los próximos años», analiza Ferrer que, eso sí, indica que lo que no es normal es que después de un fenómeno como Rafa Nadal haya llegado otro como Carlos Alcaraz: «Eso tenemos que valorarlo y disfrutarlo, porque estamos mal acostumbrados después de Rafa tener una figura como Carlos, es algo muy complicado, muy difícil y bueno, eso ayuda a que el tenis se siga viendo. Ser "top 100" o profesional es difícil, pero ser un jugador de la talla de Carlos o de Rafa, eso es único. Estamos hablando de algo diferente".
