Así es la controvertida propuesta de ley de Podemos para proteger a España de la guerra de Irán: “Si quieren guerra, que la paguen ellos”
Podemos ha presentado una propuesta legislativa de alto impacto político que busca blindar a España frente a una posible implicación en la escalada bélica entre Irán y Estados Unidos.
La iniciativa, que el partido define como una “ley de protección frente a guerras ajenas”, ha generado un intenso debate por el alcance de sus medidas y por el mensaje que envía al Gobierno en plena tensión internacional.
El texto plantea que España no pueda participar en operaciones militares internacionales sin una autorización expresa del Congreso y sin un referéndum vinculante cuando la misión suponga riesgo directo para la población o el territorio nacional. Según Podemos, esta fórmula impediría que decisiones “tomadas en Washington o Bruselas” condicionen la política exterior española.
Uno de los puntos más controvertidos es la propuesta de expulsar progresivamente a las tropas de EE UU de las bases de Rota y Morón.
La formación morada quiere prohibir implicaciones militares automáticas y trasladar el coste de cualquier conflicto a quienes lo promuevan
La formación sostiene que estas instalaciones convierten a España en un “objetivo estratégico” y facilitan que el país sea utilizado como plataforma para operaciones militares que no responden a los intereses nacionales. “Si quieren guerra, que la paguen ellos”, afirma el documento, en referencia a que cualquier despliegue extranjero debería financiarse íntegramente por los países que lo promuevan.
La iniciativa incluye también un apartado económico. Podemos propone que, ante escenarios de tensión internacional, el Gobierno esté obligado a activar mecanismos de control de precios para evitar que la población sufra el impacto de la inestabilidad global en la energía, la alimentación o el transporte. “La guerra siempre la pagan los mismos”, sostiene el texto, que reclama blindar por ley medidas de protección social.
La propuesta llega en un momento de fricción entre Podemos y el Ejecutivo, especialmente tras el envío de la fragata Cristóbal Colón a Chipre. Mientras el Gobierno insiste en que España “no participa en ninguna guerra”, Podemos considera que cualquier movimiento militar en un escenario de escalada contradice el mensaje del “no a la guerra” que el propio Sánchez reivindica.
Las reacciones no se han hecho esperar. Sus defensores ven la iniciativa como un paso hacia una política exterior más soberana y pacifista, mientras que sus detractores la califican de irrealizable, aislacionista y contraria a los compromisos internacionales de España.
Aun así, Podemos asegura que seguirá impulsando el debate y que su objetivo es “garantizar que España nunca vuelva a ser cómplice de guerras ajenas”.
