José Elías, empresario: "El estado de bienestar en España ha desaparecido y el que diga que no está mintiendo"
La última actualización del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en España para 2026 fue aprobada por el Gobierno y publicada oficialmente en el Boletín Oficial del Estado, fijando la cuantía mínima en 1.221 euros al mes en catorce pagas, lo que supone un aumento del 3,1 % respecto al año anterior y un avance constante de este indicador en los últimos años. Esta subida con efectos retroactivos desde el 1 de enero beneficiará a alrededor de 2,5 millones de trabajadores, según estimaciones oficiales, y consolida una senda de incremento tras años de ajustes para aproximar el SMI a estándares europeos.
El alza del salario mínimo ha reactivado el debate sobre sus efectos en la economía. Por un lado, sindicatos y defensores de los derechos laborales argumentan que incrementos como el del SMI representan un refuerzo de los derechos sociales, elevan los ingresos de los trabajadores con menores salarios y pueden contribuir a dinamizar el consumo interno, apoyando el crecimiento económico sostenible. Según esta postura, garantizar un umbral de ingresos digno es esencial para reducir la desigualdad y mejorar la calidad de vida de amplios sectores de la población activa.
Sin embargo, críticos de estas subidas advierten de posibles efectos adversos cuando los mínimos obligatorios se acercan a los sueldos medios, lo que puede ejercer presión al alza sobre los costes laborales y la inflación general. En este sentido, la OCDE señala que en España los salarios reales, descontando el aumento de los precios, solo han aumentado un 2,76 % en los últimos 30 años, un crecimiento muy limitado frente a la evolución de los precios. Además, aunque el salario medio ha registrado un crecimiento del 9,19 % entre principios de la pandemia y la actualidad, este incremento no ha compensado la inflación acumulada del 23,1 % en ese mismo periodo, lo que significa que el poder adquisitivo de los trabajadores sigue bajo presión.
¿En España todavía existe el estado de bienestar?
José Elías, empresario multimillonario conocido por ser propietario de empresas como Audax Renovables o La Sirena, expuso en su comparecencia en el podcast Rocaproject, dirigido por Carlos Roca, sus pareceres respecto a la situación actual del país. A partir de aquí, identifica un deterioro claro de la clase media trabajadora. "Tal y como se está poniendo el patio va a haber dos tipos de personas: los que trabajen y sean pobres y los que trabajen. Porque los que trabajen y sean ricos ya no van a estar", comienza explicando el propietario de más de 200 compañías. En este sentido, desde su percepción personal, augura un devenir pesimista de los trabajadores en relación al estilo de vida.
"Entonces puede darse la situación de que, aun teniendo un puesto de trabajo, tu destino sea ser pobre y malvivir. Y, ante esa tesitura, a lo mejor habrá que pensar en hacer otras cosas", agrega. Por ende, su crítica se enuncia desde un problema estructural que afecta a la capacidad adquisitiva de los contribuyentes, que ha sufrido un deterioro claro en los últimos años. "Porque yo creo que el estado del bienestar en España ha desaparecido totalmente. Y el que diga que no está nos está mintiendo como a perros", sentencia. Esta dura declaración reivindica la pérdida de ciertos beneficios sociales y económicos que presenta el modelo de gobierno en cuestión.
"El problema no es el salario mínimo, el problema es qué puedes hacer con ese salario mínimo", explica. De esta manera, una vez más incide en la capacidad del salario que cobras y no tanto en la cuantía que se percibe, que bajo estas condiciones se traslada a un segundo plano. "Bueno, para mí sí es un mal salario en comparación con cómo está la vida, claro. Hoy en día el salario ha subido un 60%, pero da lo mismo si solo sube el salario. El problema es subir el salario sin generar valor", comenta. Esta conclusión coincide con el dato antes analiza y la desaceleración de los sueldos en comparación con la escalada de la inflación.
El gran problema de subir el salario mínimo en España
"El problema es que, si lo subes a 5.000 euros, hay una relación directa entre lo que tú cobras y lo que vas a pagar en el supermercado", comenta. En este supuesto de una subida descontrolada, el modelo de economía podría desestabilizar los precios todavía más. "Entonces subir el salario no es la solución. La solución es que la gente viva mejor. De lo que se trata es de que con tu salario puedas comprar más pan, no de darte más salario para que el pan suba", concluye. Por último, finaliza exponiendo el pensamiento de que para obtener riqueza, evidentemente, hay que generarla.
