Cuba en modo Clásico
La hora de la verdad ha llegado para Cuba en el 6to. Clásico Mundial de Béisbol. La espera de la afición y la antesala preparatoria de los antillanos culminó sin tanto frenesí, aunque con la expectativa de escuchar la voz de «a jugar», en el mítico estadio Hiram Bithorn de San Juan, en Puerto Rico.
Como hace dos décadas atrás, con el inicio de los clásicos, los nuestros harán su debut en esta 6ta. edición ante el conjunto panameño. A ese duelo llegarán este viernes los cubanos con un maremágnum de interrogantes dejadas luego de los dos partidos de preparación disputados en suelo estadounidense, donde mostraron una ofensiva anémica contra dos equipos de Grandes Ligas, los Reales de Kansas City y los Rojos de Cincinnati.
Los bates cubanos, dormidos frente a un picheo similar al que enfrentarán desde este viernes, parecieron dejar algunos presagios muy poco halagüeños, sobre todo, después del abultado marcador que nos engrosaron los representativos de Cincinnati.
Sin embargo, quién duda que la historia es veleidosa, y, sin pecar de falsas esperanzas, depende de los propios peloteros cubanos escribir ahora una nueva página de alegrías para el béisbol antillano. ¿Qué será difícil? Sí, tal vez sea el Clásico más complejo para los nuestros. Pero la ventana de la afición siempre queda abierta esperando aires de esperanzas, de éxitos.
El duelo inaugural entre Cuba y Panamá luce como uno de los más parejos en el grupo A del torneo. Aunque resulta el choque de bienvenida, reviste para ambos conjuntos una importancia capital. Primero desde lo anímico, y también en el desenlace final de la tabla de posiciones.
Las aspiraciones de la Mayor de las Antillas de cara a un hipotético éxito ante los de la tierra del istmo dependerán, en gran medida, de la labor monticular que pueda realizar el abridor zurdo Liván Moinelo, una de las joyas mejor valoradas del béisbol japonés.
Su palmarés impecable habla por sí solo dentro de ese circuito profesional. Pero al frente tendrá un adversario que también juega al más alto nivel del béisbol, en las Grandes Ligas estadounidenses, como es el zurdo Logan Allen, quien milita en la franquicia de los Guardianes de Cleveland.
En teoría, y juzgando por lo visto hasta el momento, el dominio del picheo parecería estar garantizado hoy, sobre todo si tenemos en cuenta la baja productividad ofensiva mostrada por estos dos equipos. La interrogante está en definir quién despierta primero sus maderos.
