Crítica de "Hoppers": robótico ecologismo ★★★ 1/2
Mabel es una joven activista de encrespado pelo negro y siempre en pantalones dispuesta a escapar corriendo de donde sea que se mete y empeñada en hacer lo que sea para salvar o defender al ecosistema. Con el apoyo incondicional de su abuela, un personaje tan Pixar... En la nueva y, en esta ocasión sí, entrañable y muy divertida película de animación de los estudios Disney/Pixar vuelven los encantadores animales antropomórficos, tan queridos siempre por el viejo Walt, para narrarnos una historia que arranca cuando unos científicos han descubierto cómo hacer «saltar» la conciencia humana hasta el interior de unos sofisticados robots en forma de animales, lo que permite que las personas se comuniquen con ellos. Y, claro, Mabel acaba metida en semejante embrollo para utilizar la tecnología en provecho de la Naturaleza y, de paso, impedir que se cree una nueva carretera.
De manera que la intrépida e independiente protagonista acaba en la piel de un no menos valiente castor y enfrentándose a quienes, por contra, solamente quieren utilizar los penúltimos avances para gobernar el mundo, vayan a cuatro patas, a dos o, incluso, se trasladen de un sitio a otro volando. Hay, asimismo, en el filme un humor absurdo de calidad, escenas de una estupenda acción, mucha sincera solidaridad y buen rollo, además de contener una verdad como un templo y que nada tiene de malo admitirla, «c’est la vie»: las criaturas que habitan este planeta, ya sean mamíferos, insectos , aves, reptiles, etcétera, se comen los unos a los otros, y con muchas ganas. Niños, advertidos quedan...
Lo mejor:
Tiene mucho humor absurdo, escenas de acción curradas y unos simpáticos personajes
Lo peor:
Al filme le falta ese inteligente pellizquito sentimental que las cintas cimeras de Pixar poseen
