Abogados penalistas analizan actitud del juez Adolfo Farfán tras llamar "hijo" a Adrián Villar en la audiencia de prisión preventiva
El martes 3 de marzo, luego de que la Fiscalía y la defensa de Adrián Villar expusieron sus argumentos en la audiencia de prisión preventiva, el juez Adolfo Farfán Calderón se dirigió al investigado con la palabra “hijo”, lo que generó cuestionamientos en algunos letrados sobre la forma en que se estaría conduciendo la diligencia.
“¿Qué pasó por tu cabeza, hijo, cuando hiciste eso? ¿Por qué no bajaste y atendiste a esa señorita?”, refirió la autoridad durante la sesión.
"Es algo fuera de lo común"
El abogado penalista Jaime Rodríguez consideró que el término empleado por el juez no es habitual en este tipo de procesos.
“La palabra ‘hijo’ es algo fuera de lo común. Me sorprende de Farfán, dada su experiencia y el camino que tiene en el Poder Judicial”, señaló para RPP.
Asimismo, sostuvo que pocas veces se observa que, tras escuchar los alegatos de ambas partes en un proceso de prisión preventiva, el magistrado no emita de inmediato una resolución, debido a que suspendió la lectura del fallo para este miércoles 4 de marzo.
“Lo usual es que al final de la audiencia, la autoridad evalúe los argumentos de la Fiscalía y la defensa y emita una decisión”, explicó. Asimismo, advirtió que existe “mucha presión mediática” en el caso y mencionó que el Ministerio del Interior, a través de la Procuraduría, solicitó investigar el presunto retardo en las acciones del fiscal inicialmente a cargo, lo que —según detalló— genera dudas sobre la postergación de la audiencia.
Por su parte, el penalista Joel Córdova adoptó una postura más cauta. Expresó que, si bien no es un comportamiento recurrente en las audiencias, cada juez tiene formas particulares de conducirlas. “Habría que ver si en otras audiencias tiene la misma deferencia con los imputados o agraviados; solo eso podría indicarnos la regularidad de su comportamiento”, manifestó en conversación con La República.
El letrado añadió que no observó un trato desigual durante la diligencia y que se respetaron los tiempos y las oportunidades procesales tanto de la Fiscalía como de la defensa. Precisó que el magistrado no mostró una actitud más incisiva o restrictiva con alguna de las partes ni dio señales de favorecer una posición en particular. En ese sentido, sostuvo que lo adecuado es esperar la resolución judicial para evaluar si los argumentos están debidamente motivados conforme al derecho vigente y la jurisprudencia.
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