La Guardia Civil formará a los mandos para que detecten acoso sexual y laboral en el cuerpo
- Testimonio de la denunciante y escándalos en el Gobierno
- Reacciones tras la dimisión del DAO y revisión de protocolos
- Modificación de los protocolos en marcha y postura de la AUGC
- El II Plan de Igualdad de la Guardia Civil: claves y objetivos
- Deficiencias de los protocolos y denuncia de la AUGC
- Diferencias jurídicas, revictimización y represión estructural
Testimonio de la denunciante y escándalos en el Gobierno
Los detalles sobre el testimonio de la denunciante se difundieron en numerosas noticias, hasta que lograron empujar al DAO a que presentara su dimisión. Incluso Fernando Grande-Marlaska, se ha ofrecido a renunciar al cargo de ministro del Interior si la víctima considera que ha estado desprotegida.
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— Guardia Civil (@guardiacivil) March 3, 2026
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El caso se suma a otros escándalos de acoso sexual en el Gobierno y el PSOE, como el de Francisco Salazar, así como los mensajes entre José Luis Ábalos y Koldo García que parecen apuntar a la contratación de prostitutas. Todos ellos minan la imagen feminista del Gobierno de Pedro Sánchez.
Reacciones tras la dimisión del DAO y revisión de protocolos
Después de la dimisión del DAO de la Policía Nacional, Grande-Marlaska anunció en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados una “inspección extraordinaria sobre los protocolos internos de acoso sexual y violencia de género de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”.
El ministro destacó que esos protocolos se habían aprobado en su mandato (lleva en el cargo desde junio de 2018), y que la situación era “de tal gravedad y tan extraordinaria” que era necesaria una revisión.
Modificación de los protocolos en marcha y postura de la AUGC
Pero lo cierto es que los protocolos frente al acoso laboral y sexual y frente a la violencia de género en la Guardia Civil ya estaban en proceso de modificación antes de que se conociera la denuncia contra el DAO de la Policía Nacional por una presunta agresión sexual.
Así lo aseguran desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). Los mandos de la Dirección General informaron en octubre de 2024 de que estaba en marcha una actualización de esos protocolos.
Esta asociación, como el resto de asociaciones profesionales con representación en el Consejo de la Guardia Civil, participa en las reuniones de la Comisión de Igualdad y Diversidad del Consejo de la Guardia Civil.
También lleva tiempo formando parte del Grupo de Trabajo que se formó en esa comisión para aprobar el II Plan de Igualdad de la Guardia Civil.
La denuncia contra el DAO de la Policía por agresión sexual se desveló públicamente a mediados de febrero.
Un año antes, el 30 de enero, se reunió el Grupo de Trabajo II Plan de Igualdad de la Guardia Civil. La Asociación Unificada de Guardias Civiles informó entonces a sus afiliados que un eje del nuevo Plan de Igualdad trataba sobre los protocolos de acoso, “donde queda tanto por hacer y que también se trata tanto en la Comisión de Riesgos Laborales (acoso laboral), como en la Comisión de Igualdad y Diversidad (acoso sexual o por razón de sexo)”.
Días después de estallar el escándalo en la Policía Nacional se reunió la Comisión de Igualdad y Diversidad del Consejo de la Guardia Civil. Asistió a la reunión la directora general, Mercedes González.
La jefa del Área de Derechos Humanos, Igualdad y Diversidad de la Dirección General de la Guardia Civil presentó el II Plan de Igualdad, cuya aprobación final está prevista el 18 de marzo.
El II Plan de Igualdad de la Guardia Civil: claves y objetivos
AUGC explica que el Plan de Igualdad “se vertebra en cuatro ejes fundamentales: el acceso y liderazgo profesional, las condiciones laborales y conciliación, la lucha contra el acoso y la violencia sobre las mujeres, y una transformación organizativa basada en la formación y el diagnóstico de situación”.
#8M Lleváis 36 años prestando servicio en la @guardiacivil.
— Guardia Civil (@guardiacivil) March 8, 2024
Compañeras, muchas felicidades en el #DiaInternacionalDeLaMujer #EligeGuardiaCivil #MujerGC pic.twitter.com/kblJZ79Edn
Esta misma asociación explicó a sus afiliados que “la Dirección General tiene prevista la actualización de las normas que regulan los protocolos de acoso y violencia de género para ofrecer una mayor respuesta institucional”.
Esa “mayor respuesta institucional” incluirá “medidas cautelares para las víctimas y formación temprana para los cuadros de mando”.
La asociación celebra que se acepte “una demanda histórica” de AUGC “que finalmente parece ser escuchada”.
Otra medida del plan y de la modificación de los protocolos es el impulso de las Áreas de Igualdad en las comandancias territoriales de la Guardia Civil, para mejorar el acompañamiento a las víctimas de acoso sexual y de violencia de género.
Fuentes de la Asociación Unificada de Guardias Civiles explican a Confidencial Digital que su postura, desde hace años, mucho antes de la denuncia contra el DAO y otros casos que se están desvelando en la Policía Nacional, es que los protocolos fallaban.
Aseguran que el problema no siempre es el protocolo como tal. El protocolo contra el acoso sexual se aprobó en 2019 y el que lucha contra la violencia de género, en 2021. No es que no recojan medidas necesarias, es que muchos mandos no las aplican: “No se leen las medidas y no las cumplen”.
Un punto clave es la formación de los mandos. Desde AUGC señalan que hace años hubo una “formación para formadores”. A su vez esos formadores, en muchos casos mujeres guardias civiles, impartieron charlas sobre igualdad y diversidad dirigidas a todos los agentes del cuerpo, en las distintas unidades.
“Pero no ahondamos en el tema de qué es acoso”, explican.
También hubo formación para personal destinado en los órganos de personal, y para los segundos jefes de comandancia.
Ahora esperan un cambio importante con el anuncio que hicieron los representantes de la Dirección General, sobre el refuerzo de la formación, especialmente para los mandos.
“Quien tiene que saber qué es acoso es el jefe de una unidad pequeña”, apuntan en la Asociación Unificada de Guardias Civiles. Ven clave que los mandos de cada unidad sepan detectar situaciones de acoso sexual, acoso laboral, violencia de género entre guardias civiles... y después de detectarlo, que actúen de forma ajustada a los protocolos y de manera adecuada para proteger a las víctimas.
Incluso piden que la formación sobre prevención, detección y respuesta frente al acoso sexual se imparta a todos los miembros de la Guardia Civil, para que cualquiera que detecte una señal sepa cómo reaccionar y dar la voz de alarma.
Deficiencias de los protocolos y denuncia de la AUGC
El anuncio de Grande-Marlaska sobre una “inspección extraordinaria” de los protocolos de acoso en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado provocó que AUGC levantara la voz y denunciara como algo “profundamente lamentable que la Administración tenga que esperar a que sucedan hechos gravísimos y de calado mediático para constatar lo que desde esta asociación llevamos años denunciando, y es que los protocolos actuales fallan estrepitosamente y dejan a las víctimas en la más absoluta desprotección”.
Esta asociación critica que el protocolo de actuación frente al acoso sexual y al acoso por razón de sexo en la Guardia Civil tiene deficiencias “flagrantes” y que está muy lejos de las garantías que ofrece la Administración General del Estado a otros empleados públicos.
Diferencias jurídicas, revictimización y represión estructural
Desgrana las diferencias jurídicas y de protección entre ambos marcos, “abismales e intolerables para un Estado de Derecho”, y destaca las siguientes “lagunas”:
- “En la Guardia Civil, la persona que sufre acoso debe dirigir su comunicación al superior jerárquico del presunto acosador, un despropósito jurídico que en la Administración General del Estado no ocurre, ya que allí puede denunciar la víctima, su representante legal, los sindicatos o cualquier empleado público. La disciplina no puede justificar la desprotección de un víctima”.
- “Respecto al acompañamiento durante el proceso, a la víctima en la Guardia Civil se le niega acudir con una persona de su confianza si no es miembro del Cuerpo, mermando su derecho a la asistencia, mientras que en la Administración General del Estado pueden ser asistidas por cualquier acompañante de su libre elección”.
- “En cuanto a las medidas organizativas, en nuestro Cuerpo es la presunta víctima la que suele verse obligada a marcharse o, lo que es peor, a seguir trabajando bajo la supervisión de su presunto acosador si no se le concede el cambio, mientras que en la Administración General del Estado se separa al presunto acosador garantizando las condiciones y el puesto de la víctima”.
- “Finalmente, los plazos en la Guardia Civil son excesivamente largos, provocando la revictimización al hacer que la víctima cuente los hechos hasta en cinco ocasiones, culminando en una resolución frente a la cual las víctimas no tienen opción a recurrir internamente, frente a la agilidad y las vías de apelación al Comité de Asesoramiento que contempla la normativa de la Administración General del Estado”.
Además esta asociación denunció que “el aforamiento de facto de algunos mandos y la imposibilidad sistemática de que estos hechos sean juzgados desde el primer momento por la jurisdicción ordinaria actúan como una auténtica mordaza frente a las bases. El corporativismo mal entendido y la jerarquía militar se utilizan para silenciar”.
Pone un ejemplo “de esta represión estructural”: el caso de una teniente, “la única oficial que dio la cara por una guardia civil acosada por un suboficial, y que por cumplir con su deber de dar cuenta de los hechos, llegó a ser expedientada, demostrando que el sistema castiga a quien protege a la víctima”.
