Feminicidio de Kimberly Joselín: Universitarios protestan para exigir justicia para la estudiante
Miles de estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) arribaron al Zócalo de Cuernavaca en reclamo de justicia en el caso de la desaparición y feminicidio de la joven estudiante Kimberly Joselín.
Los manifestantes procenden de dos marchas: una que inició en las instalaciones de la máxima casa de estudios y otra fuera del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca.
El primer cuadro de la ciudad se transformó en un escenario de exigencia colectiva, donde consignas y pancartas lanzaron un mensaje directo a las autoridades: avances verificables, transparencia absoluta en las investigaciones y condiciones reales de seguridad para la comunidad universitaria.
La movilización procedente de la UAEM realizó una pausa estratégica frente a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado de Morelos (FGE), en la avenida Emiliano Zapata.
En este punto, los manifestantes lanzaron reclamos ante el hermetismo institucional que ha prevalecido en torno al caso después del hallazgo de un cuerpo sin vida en las inmediaciones del campus universitario.
La incertidumbre crece entre los universitarios, quienes exigen respuestas claras sobre el paradero de su compañera y el esclarecimiento de los hechos violentos que han sacudido a la institución en los últimos días.
¿Por qué protestan estudiantes de la Universidad Autónoma de Morelos?
Un punto crítico de la protesta se centra en el hallazgo de un cadáver en predios aledaños a la UAEM hace algunas horas. Hasta el momento, la Fiscalía de Morelos no ha informado oficialmente sobre la identidad del cuerpo, manteniendo un silencio que alimenta la angustia de los familiares y de la comunidad estudiantil.
La falta de peritajes concluyentes y de comunicación institucional ha sido interpretada por los manifestantes como una falta de sensibilidad ante la gravedad de la situación.
Al llegar al Palacio de Gobierno, la tensión escaló cuando grupos de estudiantes subieron a las rejas para colocar mantas de protesta. Durante la manifestación, se registraron pintas en la fachada y jaloneos en los accesos principales como señal de indignación.
La marcha contó con el respaldo institucional de la rectora de la UAEM, Viridiana León Hernández. No obstante, la autoridad universitaria también precisó que en las protestas previas y la toma de rectoría se identificó la presencia de personas ajenas a la institución. León Hernández reiteró su disposición al diálogo, siempre que se mantenga un ambiente de respeto y seguridad para todos los integrantes de la comunidad.
Por su parte, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos (CDHEM) desplegó a visitadores para realizar labores de acompañamiento y observación. El organismo calificó la marcha como un ejercicio legítimo de libre expresión y protesta pacífica, subrayando que su presencia tiene como fin prevenir vulneraciones y vigilar que el actuar de las autoridades se mantenga dentro del marco de la legalidad y el respeto a los manifestantes.
Desde el ámbito político, el coordinador de la bancada de Morena, Rafael Reyes, lamentó profundamente el caso de Kimberly Joselin y señaló que permanece a la espera de los resultados oficiales de la investigación.
Asimismo, Clarisa Gómez Manrique, titular de la Secretaría de las Mujeres, intervino para asegurar que la próxima movilización del 8 de marzo está garantizada, afirmando que todas las mujeres podrán participar con total libertad y seguridad.
La Gobernadora de Morelos, Margarita González, emitió un pronunciamiento en el que validó la indignación ciudadana. “Como madre, como mujer y como gobernadora, entiendo la movilización; es legítima”, afirmó, al tiempo que pidió a la población no adelantar malas noticias y esperar los tiempos legales.
Aseguró que el Gobierno del Estado mantiene una coordinación permanente con la Fiscalía para dar seguimiento puntual al caso, actuando con apego a la ley y sensibilidad ante el dolor de las familias
