Gisele Pelicot recuerda el difícil momento en que tuvo que contar a sus hijos los atroces crímenes cometidos por su exmarido
Gisele Pelicot ha recordado uno de los episodios más dolorosos de su vida: las llamadas telefónicas en las que tuvo que revelar a sus tres hijos —David, Caroline y Florian— que su padre, Dominique Pelicot, había sido condenado por drogarla y violarla repetidamente durante casi una década, además de invitar a decenas de hombres a agredirla mientras estaba inconsciente.
En una entrevista con BBC Newsnight, Gisele explicó que sabía que la noticia sería devastadora para sus hijos. Recordó cómo su hija Caroline reaccionó con un grito desgarrador al conocer los hechos, mientras que David quedó paralizado por el shock y Florian, el menor, lo primero que hizo fue preguntarle si estaba bien.
Tras las llamadas, los tres hermanos viajaron a Mazan para acompañarla. Allí, Gisele observó cómo destruían fotos, muebles y cualquier objeto relacionado con su padre, en un intento de expulsarlo simbólicamente de sus vidas.
Gisele confesó que, tras descubrir la magnitud de los abusos, sintió que no le quedaba nada salvo sus hijos. Su testimonio llega días después de su primera entrevista televisiva desde el juicio que condenó a su exmarido y a decenas de hombres que participaron en las agresiones.
Aún busca una respuesta: “Quiero mirarlo a los ojos y preguntarle por qué”
Aunque no habló con él durante el juicio, Gisele asegura que aún necesita enfrentarse a su exmarido para obtener un cierre emocional. Su deseo es mirarlo directamente y preguntarle por qué cometió esos actos atroces.
Gisele también relató cómo un detective le mostró por primera vez imágenes en las que aparecía inconsciente mientras era agredida. Al principio negó que fuera ella, pero al ponerse las gafas reconoció a “una mujer sin vida” en su propia cama. Cree que su mente se disoció para soportar el impacto.
Hasta que la policía llamó a su puerta hace cuatro años, Gisele llevaba una vida aparentemente tranquila. Fue entonces cuando descubrió que su marido había grabado los abusos y reclutado a más de 50 hombres a través de foros online, ofreciéndoles violar a su esposa drogada.
Decidió hacer público su nombre para romper el silencio y apoyar a otras víctimas
Aunque la ley francesa protege el anonimato de las víctimas, Gisele insistió en un juicio público y permitió que se difundiera su nombre y las pruebas, como gesto de solidaridad hacia otras mujeres que sufren violencia sexual. “No tengo nada de lo que avergonzarme. La vergüenza es de ellos”, declaró. Los hombres que participaron en las violaciones tenían entre 26 y 74 años e incluían perfiles tan diversos como un enfermero, un periodista, un funcionario de prisiones, un concejal, un soldado, camioneros y trabajadores agrícolas.
Casi dos años después de la condena, Gisele reveló que ha conocido a un hombre que también ha atravesado momentos difíciles. Dice que su relación ha transformado sus vidas y que nunca imaginó volver a enamorarse.
