Un camino compartido de asistencia y existencia
La vida, por sí misma, es un itinerario de apego a compartir con todo lo que nos rodea y hacia todo. Ojalá recobremos este impulso donante, sin interés alguno, con docilidad y sentimiento auténtico. Lo sustancial es sustraerse de lo maligno para volver al espacio del verso que somos; si en verdad queremos retornar al torno de la quietud y crecer corazón a corazón.
