El mundo árabe condena plan israelí de despojar a palestinos de sus tierras en Cisjordania
La Autoridad Palestina, Egipto y Catar denunciaron la noche del domingo las medidas adoptadas por Israel para reforzar su control de Cisjordania, que hacen temer una anexión del territorio palestino ocupado. Una semana después de aprobar un texto que facilita la compra de tierras por parte de colonos, el gabinete de seguridad israelí autorizó el domingo el inicio de un proceso de registro de tierras, por primera vez desde la ocupación de 1967, según la radio militar israelí.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de la Autoridad Palestina afirmó en X que "condena enérgicamente [esta decisión] y [que] rechaza cualquier intento de designar tierras de Cisjordania como 'territorio público' bajo control de la fuerza de ocupación". La institución consideró que las nuevas medidas son "legalmente inválidas" y que equivalen al "inicio de facto de un proceso de anexión".
Egipto "condena en los términos más enérgicos" estos anuncios que representan "una escalada peligrosa destinada a consolidar el control israelí" en Cisjordania y una violación de los acuerdos internacionales, indicó el gobierno en X. Igualmente, la diplomacia de Catar denunció en X las medidas que equivalen a "una ampliación de los proyectos [de Israel] para privar al pueblo palestino de sus derechos".
Las autoridades saudíes también han condenado este lunes la decisión de Israel y ha asegurado que se trata de una forma de "imponer una nueva realidad legal y administrativa en territorio ocupado". El Ministerio de Exteriores ha indicado en un comunicado que estas medidas "socavan los esfuerzos puestos en marcha para alcanzar la paz y la estabilidad en la región" y ha afirmado que Israel "carece de soberanía sobre el territorio palestino ocupado". "Mostramos nuestro absoluto rechazo a estas medidas ilegales, que constituyen una grave violación del Derecho Internacional, socavan la solución de dos Estados y representan un asalto al derecho legítimo del pueblo palestino a establecer un Estado soberano independiente en las fronteras acordadas en 1967, con la capital en Jerusalén Este", recoge el texto.
La iniciativa fue presentada por el ministro de Finanzas y líder ultranacionalista Bezalel Smotrich; el ministro de Justicia, Yariv Levin, y el ministro de Defensa, Israel Katz, con la intención de regular las explotaciones agrícolas y aclarar el estatus de las zonas ocupadas en los territorios palestinos, un proceso burocrático cuya complejidad llevó a Israel a abandonarlo hace décadas.
Hace una semana, Israel causó indignación al aprobar una serie de medidas que facilitan la compra de tierras por parte de colonos israelíes, incluida la derogación de una ley que prohibía a los judíos comprar directamente tierras en Cisjordania. Las medidas también permiten a las autoridades israelíes administrar ciertos sitios religiosos, incluso cuando están en zonas bajo control de la Autoridad Palestina.
El Ministerio de Relaciones Exteriores israelí defendió en X la legalidad de las medidas aprobadas el domingo, y aseguró que buscan "poner orden en los procedimientos de registro de propiedad" y "resolver los litigios jurídicos".
