Abucheos contra diputada de gobierno fueron libertad de expresión, resuelve Sala Constitucional
La Sala Constitucional rechazó un recurso de amparo presentado por la diputada oficialista Ada Acuña tras ser abucheada por estudiantes en un acto realizado en la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA).
Una mayoría de cuatro magistrados declaró sin lugar el amparo, mientras que tres acogieron la petición de la chavista.
Fernando Cruz, Paul Rueda, Ingrid Hess y Jorge Araya integraron el voto de mayoría, mientras que Luis Fernando Salazar, Fernando Castillo y Anamari Garro salvaron el voto.
Los primeros cuatro magistrados concluyeron que las críticas emitidas por los estudiantes forman parte del derecho fundamental a la libertad de expresión.
El 12 de setiembre del 2025, Acuña fue invitada por la UNA a una actividad protocolaria celebrada en la Plaza de la Diversidad de Pensamiento en el Campus Omar Dengo, ubicado en Heredia, como parte de las conmemoraciones por los 204 años de independencia.
Durante el acto, los estudiantes confrontaron con gritos y consignas a la diputada chavista del Partido Progreso Social Democrático (PPSD), Ada Acuña, exigiendo su retiro del campus.
“¡Fuera… recortista!”, corearon miembros del directorio estudiantil y del alumnado.
En ese momento, Acuña le dijo a La Nación que nunca ha promovido recortes a la educación superior pública.
“Estaremos en todos los actos públicos que sean necesarios, estén o no estén los estudiantes, así como ellos llegan a todos los actos públicos. Entonces, yo creo que no le voy a dar valor a algo que hicieron, insisto, cuatro gatos y literalmente cuatro gatos”, apuntó la diputada chavista.
Agregó que, si bien pueden criticó al presidente Rodrigo Chaves, cuestionó el momento en que le gritaron, pues según dijo “era un acto que hablaba de la libertad, del respeto, de la democracia de un país de 204 años (de independencia) y respeto”.
¿Por qué le rechazaron el recurso?
En el amparo, Acuña alegó que fue increpada verbalmente por los estudiantes. Asegura que fue “expulsada” de la actividad y escoltada por el personal de seguridad institucional.
Alegó que fue “discriminada” por sus posturas ideológicas. Pidió “que se condene a la FEUNA (Federación de Estudiantes de la UNA) por el daño moral ocasionado por quienes ejercen su representación y que se le ordene a la Universidad Nacional y a la FEUNA emitir una disculpa pública”.
Sin embargo, el reclamo fue rechazado, porque los abucheos que recibió Acuña forman parte de la libertad de expresión.
“Esta Sala ha reconocido que un diputado de la República no es un ciudadano cualquiera, sino que ostenta un poder político particular debido a su incidencia en la aprobación de proyectos de ley, respecto de los cuales existe cantidad de intereses tanto privados como públicos”, dice la sentencia.
Los magistrados agregaron que los altos funcionarios deben tolerar, con mayor margen o amplitud, las críticas a la cuales son sometidos, porque “constituye una poderosa herramienta para el control y fiscalización de la gestión pública”.
Reconocieron que, si bien “el hecho pudo resultar incómodo”, no vulneró derechos fundamentales y se considera una consecuencia propia de la exposición pública de una figura política.
Acuña alegó que fue obligada a retirarse del evento. La Sala no tuvo por probada fuera expulsada, sino que las autoridades se acercaron a conversar con ella.
El rector de la UNA, Jorge Herrera, alegó que dentro del diálogo y, desde su propia voluntad, ella misma decidió retirarse y por eso fue escoltada por el personal de seguridad.
“No puede desprenderse de lo autos que se hubiera impedido a la actora participar en el acto de conmemoración de la independencia -por el contrario, fue invitada en su condición de diputada electa por la provincia de Heredia-, ni que se le hubiera exigido o forzado a retirarse”, concluye el fallo.
Voto de minoría
Luis Fernando Salazar, Fernando Castillo y Anamari Garro salvaron el voto y ordenaron declarar con lugar el reclamo de la chavista solo en cuanto a la UNA, no contra el movimiento estudiantil.
Esos magistrados constitucionales reconocen que el reclamo estudiantil es parte del derecho a manifestarse, pero reclamaron que la UNA debió “llamar al orden y el respeto” y que esa inacción fue la que provocó que Acuña se retirara.
Incluso, el voto de minoría sugiere que en el diálogo entre la diputada y las autoridades “podría ser un indicio de que más bien fue invitada a retirarse”.
