Trump levanta las saciones al petróleo de Venezuela y abre la puerta a Repsol y otras cuatro compañías
El Gobierno de Estados Unidos ha vuelto a dar un balón de oxígeno a la economía venezolana al anunciar, por medio del Departamento del Tesoro de EE.UU., dos nuevas licencias que alivian aún más las restricciones para que petroleras extranjeras operen en Venezuela. Volver a poner en marcha la economía petrolera es clave para reactivar al país.
La medida lleva implícito además aprobar permisos a cinco empresas petroleras de primer nivel, entre ellas la española Repsol. No obstante, el Tesoro advierte que se llevarán a cabo medidas de control.
Según ha informado la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro, la licencia de actividad permite a Chevron, BP, Eni, Shell y Repsol reanudar sus operaciones de petróleo y gas en Venezuela que se habían quedado cercenadas en el nuevo escenario.
La otra licencia incluida en esta medida da vía libre a empresas multinacionales a firmar contratos para nuevas inversiones en el petróleo y gas venezolanos, suavizando así un sistema de sanciones que estaba en vigor desde 2019 con el objetivo de ahogar económicamente al régimen de Nicolás Maduro.
La estrategia de sanciones fue puesta en marcha por el presidente Trump en su primer mandato, pero no provocó la caída del régimen, algo que sí se ha producido ahora con la captura de Maduro el pasado mes de enero.
Este alivio en el bloqueo no incluye sin embargo el permiso para realizar transacciones con compañías de Rusia, Irán o China, como tampoco con entidades que sean propiedad o estén controladas por empresas conjuntas vinculadas a personas de esos países.
Las dos licencias siguen sin eliminar el marco de sanciones estadounidenses -endurecidas con especial énfasis a partir de 2019- que aún pesan sobre Venezuela, pero contribuyen a facilitar que empresas no venezolanas comiencen a extraer crudo en este país o que aquellas que ya lo hacen, como Repsol, aumenten sus inversiones de capital y su producción de manera significativa.
El anuncio de este viernes se enmarca en el plan que Washington ha consensuado con el Gobierno de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para reabrir el mercado petrolero local tras la captura del presidente Nicolás Maduro por tropas estadounidenses, el pasado 3 de enero.
El permiso a las cinco petroleras exige que cualquier contrato vaya ligado a jurisdicción estadounidense y exige que todos los pagos a individuos "bloqueados" por la OFAC (que sigue manteniendo las sanciones sobre individuos y entidades venezolanas) se realicen a cuentas designadas por el Tesoro estadounidense, informa Efe.
La segunda orden emitida autoriza a negociar y firmar contratos de inversiones futuras que estarán condicionadas por la futura concesión o no de licencias específicas de la OFAC.
Los dos documentos anunciados hoy llegan tres días después de que el Departamento del Tesoro promulgara otras dos licencias para petroleras con presencia en suelo estadounidense que quieran operar en el mercado venezolano.
Los permisos expedidos hoy permitirán a empresas como Repsol y la italiana Eni, que ya tienen importantes operaciones en el terreno gasístico y una producción marginal de crudo a través de empresas de riesgo compartido con PDVSA y otras entidades estatales, optar por la producción petrolífera a gran escala.
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ya dijo en la Casa Blanca en enero, menos de una semana después del derrocamiento de Nicolás Maduro, que la empresa estaba ya preparada para "invertir con fuerza en Venezuela" y multiplicar por tres su producción de crudo en el país caribeño, hasta aproximadamente los 135.000 barriles diarios.
