El trabajo de tus sueños: te pagan 5.000 euros por estar en la cama todo el día
Estar en la cama sin moverse durante diez días puede sonar a fantasía para muchos, pero en Francia es ahora mismo una oferta laboral real.
El Instituto de Medicina y Fisiología Espacial (Medes), con sede en Toulouse, ha lanzado un llamativo experimento para el que busca diez voluntarios dispuestos a pasar casi dos semanas tumbados… a cambio de 5.000 euros.
El estudio, previsto para junio de 2026, pretende reproducir en la Tierra algunas de las condiciones extremas que experimentan los astronautas en el espacio. Para ello, los participantes deberán permanecer en una cama inclinada seis grados hacia atrás, una postura que simula la redistribución de fluidos corporales en microgravedad.
Además, seguirán una dieta extremadamente reducida: unas 250 calorías diarias en forma de miel, zumo y caldo.
Aunque el reposo absoluto durará diez días, la estancia total en la clínica se prolongará cerca de veinte. Durante ese tiempo, los investigadores analizarán cómo afecta la combinación de inmovilidad y restricción calórica a la memoria, el estrés, el metabolismo, el corazón y la masa muscular. “Buscamos emular los efectos fisiológicos inducidos por esta doble condición”, explica la doctora Rebecca Billette, directora médica del centro.
El experimento busca entender cómo responde el cuerpo humano ante inmovilidad extrema y dieta mínima
El objetivo final es anticipar situaciones que podrían darse en misiones espaciales largas: fallos en el suministro de alimentos, pérdida de apetito en microgravedad o periodos de ayuno forzado. “Las misiones serán cada vez más prolongadas y la nutrición será un factor crítico”, señala Amandine Fabre, responsable de investigación clínica.
La convocatoria, sin embargo, tiene requisitos estrictos: solo pueden participar hombres de entre 20 y 40 años, no fumadores, en excelente estado de salud y con un perfil atlético.
Aun así, la respuesta ha sido masiva: más de 1.000 candidatos han escrito para apuntarse.
No es la primera vez que Medes realiza un experimento así. En 2023, doce voluntarios pasaron 60 días tumbados con una inclinación similar a cambio de 18.000 euros. Uno de ellos, Erwan, recuerda que las primeras horas fueron desorientadoras, pero que “el cuerpo se adapta muy rápido”.
Aun así, los efectos secundarios no son menores: dolor de espalda, alteraciones del sueño, pérdida de masa muscular y malestar general. “Es un reto físico y mental”, advierte Billette.
