La Secretaría de la Defensa Nacional puso en operación el Primer Batallón de Respuesta a Emergencias para atender amenazas no convencionales, con una misión prioritaria: inhabilitar los drones empleados por la delincuencia organizada y garantizar la seguridad de miles de asistentes durante la Copa Mundial de Futbol.En el contexto de eventos de alta concentración, como los partidos mundialistas, las autoridades militares consideran que una de las amenazas emergentes es el uso de aeronaves no tripuladas con fines delictivos, ya sea para labores de vigilancia ilegal, transporte de objetos prohibidos o posibles ataques.Frente a este escenario, la primera función del batallón será la compleja tarea de blindar el espacio aéreo en estadios y otras instalaciones estratégicas.El capitán segundo, ingeniero en comunicaciones y electrónica, José Alfredo Lara Álvarez, integrante del Primer Batallón de Respuesta a Emergencias, explicó que la unidad cuenta con sistemas de inhibición antidron tanto móviles como semifijos, diseñados para detectar y neutralizar cualquier aparato no autorizado.“El Primer Batallón de Respuesta a Emergencias cuenta con sistemas de inhibición del tipo móvil y del tipo semifijo. Con estos equipos podemos mitigar cualquier amenaza aérea, cualquier dron no autorizado que se encuentre sobrevolando en inmediaciones de instalaciones estratégicas”, detalló.De acuerdo con el mando militar, el alcance de los dispositivos depende de las características del terreno; sin embargo, pueden lograr un rango aproximado de entre kilómetro y medio y dos kilómetros de inhibición.En el caso de los sistemas semifijos, instalados en centros de monitoreo con pantallas de control, la capacidad de detección puede extenderse hasta tres kilómetros, mientras que la inhibición ronda el kilómetro y medio.La neutralización se realiza mediante la interrupción total de la señal del dron.“Se corta la comunicación tanto del radiocontrol como con el sistema de posicionamiento global. A partir de ese momento, la acción que va a tomar el dron va a depender de su configuración interna”, explicó Lara Álvarez. Dependiendo de su programación, el aparato puede descender, regresar al punto de origen o quedar a la deriva.En el caso de los equipos portátiles, conocidos como tipo fusil, la operación es direccional. El operador apunta hacia la aeronave y acciona el disparador, lo que genera un haz de radiofrecuencia que interrumpe la comunicación del dron con su control y con el GPS.Como parte del protocolo de seguridad, el sistema permite identificar drones autorizados mediante una lista previamente registrada. Aquellos aparatos avalados para operaciones específicas aparecen diferenciados en las pantallas de monitoreo, lo que evita interferencias innecesarias y permite concentrar esfuerzos en posibles amenazas.La puesta en marcha del Primer Batallón de Respuesta a Emergencias responde a la necesidad de anticipar riesgos en un contexto donde los drones comerciales han sido adaptados por grupos criminales para diversas actividades ilícitas.Durante el Mundial, su despliegue tendrá como prioridad salvaguardar la integridad de los asistentes, jugadores y personal organizador, reforzando la seguridad aérea como un componente clave del operativo general.El batallón ya cuenta con su escudo que integra los símbolos que representan su identidad, capacidades y misión. En el emblema destaca el mapa de la República Mexicana, que simboliza la capacidad de operar en cualquier punto del territorio nacional ante situaciones de riesgo. Dos círculos dorados representan las áreas de seguridad que se establecen durante emergencias químicas, biológicas o radiológicas, así como en procesos de desactivación de artefactos explosivos.Los colores dorado y negro reflejan la disposición permanente del personal para actuar tanto de día como de noche, además de la discreción con la que cumplen sus misiones.El escudo incorpora los símbolos de riesgo químico, biológico y radiológico, junto con la figura de un dron, elementos que aluden al adiestramiento especializado del personal y a las tareas que realiza la unidad.Al centro, una bomba representa el objetivo principal de las escuadras de desactivación: neutralizar material de guerra y artefactos explosivos improvisados. Sobre ella, la huella de un canino reconoce la labor de las escuadras canófilas en la búsqueda y localización de explosivos.Las cuatro estrellas que completan el emblema simbolizan la relevante labor del batallón en coadyuvancia con la seguridad del Alto Mando y su dependencia operativa a través del Estado Mayor Conjunto de la Defensa Nacional.El lema “Valor, Temple y Destreza” resume los principios que distinguen a los integrantes de esta unidad única en su tipo.