A los partidos del
Tottenham Hotspur, en su moderno e imponente estadio, uno de los mejores del fútbol inglés, los llaman en Londres pretenciosamente como los del ‘London premium’. Los han bautizado así porque asistir al lujoso Spurs Stadium, por su capacidad, comodidad y generación de recursos económicos, supone ver la imagen expresiva del poder económico del club del North London, uno de los grandes ingleses del ‘Big Six’ que, sin embargo, no logra desde hace años una trayectoria regular en la Premier League. La llegada de
Thomas Frank, tras destituir a
Ange Postecoglou, con quien ganaron la Europa League el año pasado, tampoco ha revertido la situación. El danés ha sido también fulminado, tras caer frente al Newcastle (1-2), haciendo más vistosa la herida, los contrastes del club, y los tumbos inexplicables que lleva dando para reencontrar el rumbo perdido desde la marcha de
Mauricio Pochettino.
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