La delicada situación deportiva del Sevilla FC también ha entrado dentro de la valoración realizada por el presidente, José María del Nido Carrasco , en su vuelta a la escena pública. La confianza en los técnicos, Antonio Cordón y Matías Almeyda, se mantiene firme y así lo ha querido trasladar en las vísperas del importante duelo del sábado ante el Alavés. «Cuando en verano Antonio Cordón, Almeyda y yo nos sentamos para planificar esta temporada éramos conscientes de que esto se podía dar, que esta guerra se le iba a presentar al Sevilla esta temporada y que había que sacarlo hacia adelante como estoy seguro de que haremos», explicó el presidente como punto de partida para valorar la temporada. «El Sevilla en los últimos años toma una serie de decisiones con la finalidad de disputar Champions y algo haríamos mal cuando los que gestionamos fuimos perdiendo dinero. A partir de ahí, hace dos temporadas que no se está en Champions y el Sevilla pasa de ingresar 260 millones a 110, ahora nos encontramos que competimos con plantillas menos caras», agregó Del Nido Carrasco para contextualizar la situación y objetivos de este Sevilla. Con ese punto de partida de la realidad económica de la entidad, el máximo dirigente sí quiso trasladar su confianza en el entrenador argentino. «Con Matías hablo todos los días, como con Antonio. Matías es fuerte, es un luchador. Hay que valorar que personas como Almeyda y Cordón, que son ganadores y triunfadores, han dado el paso para estar aquí en un Sevilla que tiene muchas limitaciones, y que para inscribir a un jugador casi que tiene que hacer magia. Matías se encuentra con la misma fuerza y la misma ilusión, y confiamos en Matías no porque estemos obligados, sino porque confiamos en él de verdad», indicó Del Nido Carrasco sobre esa figura del técnico, que fue discutida en los corrillos de Nervión en el intermedio del partido ante el Girona. «Antonio cuenta con mi absoluta confianza y espero que esté conmigo el tiempo que yo esté al frente del Sevilla», dijo el presidente sobre Cordón, sobre quien también contextualizó la situación. «El análisis es que tuvo que vender a dos de los mejores jugadores por 60 millones de euros y hacer ocho fichajes con 250.000 euros», añadió sobre ese trabajo del director de fútbol, que ha tenido que adecuarse a la dura realidad económica de este Sevilla.