Jordi Gasull, productor de "Ídolos": "Hemos hecho Rocky en MotoGP"
Hacer una película puede convertir a alguien que no era motero en un seguidor incondicional de MotoGP. Esto le ha sucedido a Jordi Gasull, productor y guionista de «Ídolos», película protagonizada por Óscar Casas y Ana Mena y que está ambientada en el Mundial de Motociclismo. «He ido de cero a cien. De desconocer el mundo de las motos, a seguirlo, a conocer a pilotos, a mecánicos, a ingenieros, a directores de equipo y a seguir las carreras. Ha sido un cambio radical en mi vida, ese proceso como de descubrimiento de un deporte que te das cuenta de que es fascinante», cuenta Gasull, que explica que la idea de hacer esta película nace de Jorge Lorenzo, o más exactamente, de su historia. «Resulta que una amiga mía me dice que tiene una amiga que es vecina de Jorge y me di cuenta de que tenía una historia interesante. Contacté con Dorna y cuando fui a hablar con ellos me dijeron que ya hacían documentales buenos, que habían visto alguna película mía y que por qué no les hacía ‘‘Días de Trueno’’ en motos», explica sobre cómo empezó todo. «Entonces empecé a darle la vuelta y pensé que igual podía hacer una serie del tipo “El Séquito”, pero con un piloto», continúa. La idea estaba dando vueltas en su cabeza y la pista definitiva se la da una de sus películas preferidas. «Un día viendo Rocky por decimocuarta vez, porque me encanta y soy muy fan, de pronto dije: ‘‘Ostras, Rocky en motos”. Entonces se la presenté a Warner, les gustó y ahí empezamos a trabajar».
El guiño a Jorge Lorenzo es evidente en la relación complicada entre el protagonista de la película, interpretado por Óscar Casas, y su padre, que acaba convirtiéndose en su entrenador, pero hay más detalles que el espectador puede identificar con la realidad de MotoGP, como el del distinto color de los calzoncillos que usa Marc Márquez cada día del fin de semana de carreras por superstición. «Sí, ese es claro. En la peli se lo giramos, pero sí, sí. La salsa es un guiño a David Alonso, que baila salsa, para entrenarse, para ser diferente. También nos inspiramos en una salvada famosa de Álex Márquez. Y luego es una suerte tener pilotos de verdad en la película. Desde Quartararo, que soy muy fan, porque me parece un tío fantástico, a Raúl Fernández, Aleix Espargaró, al propio Marc Márquez... Álex Crivillé, que nos dejó su mono de campeón. Hay unas cuantas referencias, y de Jorge Martínez Aspar, qué voy a decir, si es casi un protagonista, que además actúa muy bien».
Velocidad e historias humanas
La película es de motos, pero detrás hay historias humanas que se entrelazan con el ruido de los motores y la velocidad, partiendo de esa idea de Rocky Balboa, un chico de barrio «que está en una situación complicada y que encuentra en el deporte su salida». «Reflejamos el espíritu de superación, de sacrificio, de resistencia y añadimos una cosa que a mí me parece lo mejor de la peli, que es la reconciliación. Todas las familias tienen heridas y aquí esa reconciliación padre-hijo es el motor de la película, lo que más me interesaba», detalla Jordi, que se quedó impactado al conocer a los pilotos desde cerca: «Me fascinó que un chico de 20-25 años vaya a 350 kilómetros por hora con un riesgo real de su vida. Son de otra pasta, gente muy especial».
Mucho mejor en el cine
Gasull recomienda a la gente que se acerque al cine a ver la película, especialmente por los sonidos increíbles que hay en las carreras. «Desde que fui por primera vez me fascinó la sonoridad. La banda sonora de una carrera de motos es increíble. En televisión no es lo mismo. Hemos tratado de llevar al espectador al circuito e incluso a la pista. En la velocidad, en la gama de colores, en la tensión, sí que veía elementos cinematográficos que curiosamente nunca en la historia del cine se habían hecho. Esperamos abrir un camino, porque en Fórmula 1 había algunas películas, pero de MotoGP es la primera que se hace».
Pilotos de MotoGP para las escenas de velocidad
Óscar Casas, que interpreta al piloto rebelde de MotoGP en la película, es motero en la vida real, pero necesitó, evidentemente, ayuda para las escenas de competición. «Le gustan las motos, hace motocross y es curioso que llevó en algunas partes de la película motos de competición y se cayó con una de calle durante el rodaje. Para las altas velocidades, ni un especialista puede, entonces teníamos a los pilotos de verdad. Jorge Martín es Óscar en MotoGP e Izan Guevara, en Moto2».
Ana Mena interpreta a Luna en la película, un personaje en el que encajó muy rápido. «Ella es percibida sobre todo como cantante, pero la verdad es que cuando Carlos Prada, el presidente de Warner en España e Italia, me la propuso hicimos la prueba con el director, Mat Whitecross, que me llamó súper contento diciendo que teníamos a la protagonista».
