Pamplona: El secreto mejor guardado de sus pastas centenarias
Un nuevo punto de venta en El Ensanche
La Confitería Layana, conocida desde 1871 por sus pastas de té y dulces artesanos, ha inaugurado un segundo punto de venta fuera de su ubicación tradicional en la calle Calceteros del centro de Pamplona. La nueva venta se realiza a través de la cafetería Allegro, situada en la avenida de Sancho el Fuerte, en el barrio de Iturrama, donde los clientes pueden encargar sus cajas de pastas para recogerlas los viernes por la tarde. Esta fórmula combina la tradición con una nueva experiencia de compra más accesible para residentes y visitantes del barrio.
La historia detrás de la marca
Desde su creación por Felipe Layana en 1871, esta confitería ha mantenido una reputación sólida en la ciudad gracias a la calidad y sencillez de sus productos. Con el paso de las generaciones, el negocio se ha adaptado sin perder su esencia: recetas artesanales, materias primas cuidadas y un vínculo fuerte con la clientela habitual. En 2020 se produjo un cambio en la gestión, con la contratación de una gerente externa a la familia para dirigir las operaciones diarias, una decisión que ha acompañado la evolución más reciente del comercio.
Ubicación y tradición
El primer local se situó originalmente en la calle Bajada de Carnicerías, pero tras varios cambios urbanos se trasladó en 1953 al lugar donde hoy es parte del paisaje urbano de Pamplona. A lo largo de las décadas, sus pastas de té se han convertido en un clásico de sobremesa, objeto de regalo y de visita obligada para quienes pasean por el Casco Antiguo.
Días clave para la venta
El funcionamiento en la nueva ubicación de Iturrama requiere que los pedidos se hagan con antelación durante la semana para poder recoger las cajas de medio kilo o un kilo a partir de las 16:30 horas del viernes. Este sistema, distinto al tradicional “pasar por Layana” y llevarse las pastas al momento, permite gestionar la demanda de un público diverso y facilitar la logística del reparto entre dos puntos de la ciudad.
Un aniversario especial con planes por venir
La confitería ha celebrado este año sus 155 años de trayectoria con mensajes de agradecimiento hacia quienes han acompañado su historia y un firme compromiso de mantener la receta original intacta. Según la propia casa, la amabilidad, el tiempo dedicado al horneado y el sabor han permanecido sin cambios desde su fundación.
Tradición y modernidad
Este paso hacia una segunda venta refleja también la capacidad de adaptación de una tienda centenaria a las necesidades actuales. Aunque se mantiene el corazón histórico en el Casco Antiguo, la apertura de este segundo punto de contacto con clientes representa un equilibrio entre tradición y nuevas formas de presencia comercial.
Expectativas y próximos movimientos
Desde la dirección de Layana se han dejado entrever futuras sorpresas relacionadas con la celebración del aniversario, sin detallar aún qué implicarán. La expectación crece entre quienes siguen con devoción las pastas y productos artesanales de la marca, y este movimiento estratégico añade un nuevo capítulo a la historia de una de las confiterías más queridas de Pamplona.
