Lucía Aranda, psicóloga: "Esta es la lista de frases incómodas peor muy útiles que puedes usar a diario"
Ya sea con la pareja, un familiar cercano o un amigo, las conversaciones serias con las personas que queremos no siempre son fáciles.
Hablar de sentimientos suele resultar complicado, especialmente cuando se trata de expresar un límite o señalar algo que nos ha dolido. Esto se acentúa aún más cuando hablamos con seres queridos, porque entran en juego emociones intensas, el miedo al conflicto y a la reacción de la otra persona.
Sin embargo, estas son indispensables para proteger el bienestar emocional, físico y mental, reduciendo el estrés y previniendo el agotamiento.
Es en este contexto que Lucía Aranda, psicóloga titulada, nos ofrece cinco frases como pequeños actos de autocuidado, para proteger nuestro bienestar y evitar que nos sobrecarguemos, incluso cuando la presión provenga de quienes más queremos.
5 frases incómodas pero necesarias
1."Esto es importante para mí y te pido que lo respetes"
Entender el valor ajeno es imprescindible para mantener una relación sana con los que nos rodean. Cada uno tiene una historia, circunstancias y gustos que moldean lo que consideran importante haciendo que la perspectiva del otro sea válida para esa persona, aunque no lo sea para nosotros.
Muchas veces nos sentimos heridos o frustrados porque otros no saben lo que es importante para cada uno. Expresarlo de manera clara puede prevenir conflictos o emociones negativas acumuladas.
Esto no significa que tengas que valorarlo igual, solo supone reconocer que sí lo es para la otra persona. Por ejemplo, tal vez no te importe mucho cómo alguien organiza su escritorio, pero para esa persona es esencial. Respetarlo fortalece la relación.
2."Entiendo tu punto pero no estoy de acuerdo"
Muy a menudo nos asusta ser asertivos con nuestra opinión ya que puede parecer de mala educación disentir con determinadas afirmaciones. Sin embargo, cada uno tiene el derecho a tener sus propias creencias y valoraciones siempre y cuando no dañen a nadie y se expresen desde el respeto y la empatía.
Cuando se trata de decisiones propias cabe recordar que cada uno somos los dueños de nuestra propia vida y lo que funciona para algunos no tiene porque funcionar o ser válido para uno mismo. Tú eres la persona que mejor se conoce a si misma y por ende la que sabe lo que más necesita.
3." Necesito pensármelo antes de darte una respuesta"
Esta frase subraya algo que a menudo pasamos por alto y es que no todos procesamos la información de la misma manera. Si bien a veces podemos ser claros y directos con lo que queremos, otras veces requerimos de espacio y tiempo para digerir algunas situaciones, y eso es perfectamente válido.
Tener espacio para reflexionar evita el actuar bajo presión, las contestaciones fuertes o las influencias externas.
Se trata de una pausa estratégica, que protege tus límites y asegura que tus decisiones sean conscientes y respetuosas.
4."No me siento cómoda con esta conversación"
Por mucho que alguien quiera tratar un tema con nosotros, nadie puede obligarnos a hablar de algo que no queremos hablar. Aunque hay conversaciones que no podemos evitar, si podemos escoger cuando tenerlas. Se trata de un acto de cuidado propio.
5. "No necesito que me entiendas, necesito que me respetes"
A veces las personas sienten que si no entienden tu punto de vista, no pueden respetarlo. Sin embargo, no ser capaz de hacer algo no justifica el daño que pueda hacer en otra persona.
Es por eso que esta frase es tan importante, porque deja claro que el respeto no depende de que alguien esté de acuerdo o entienda tu perspectiva.
El miedo a no agradar
Todos en más o menos medida nos preocupamos por como nos perciben los demás. Ya sea por temor al rechazo, autoestima, perfeccionismo o conflicto a menudo decimos mucho menos de lo que pensamos y, cuando lo hacemos no somos capaces de expresarlo como nos gustaría. ¿Cuantos buenos argumentos se nos han ocurrido dos horas después en la ducha que no supimos explicar? Por muy gracioso que suene, la respuesta es muchos.
Cuando compartes lo que piensas, estás siendo fiel a ti mismo. Guardarlo todo puede hacer que sientas que traicionas tus propios valores o deseos.
Es es un acto de autocuidado, claridad y respeto, es reclamar tu espacio y tu voz en el mundo.
La comunicación solo funciona desde el respeto
Hablar con atención y consideración no significa callarte, pero tampoco significa invalidar las opiniones de los demás. Es por eso que a la hora de expresarte conviene hacerlo desde el respeto y la empatía ya que no estamos solos en el mundo.
Tus palabras merecen y deben de ser escuchadas y comprendidas pero sin dañar a los demás.
