China está dispuesta a romper un récord hidraúlico: construyen la presa más alta del mundo que sería comparada con un rascacielos de 100 pisos
China busca romper un nuevo récord con la construcción de la presa Shuangjiangkou en la provincia de Sichuan, obra que ostentará el título de la más alta del mundo. Este ambicioso proyecto de ingeniería en el suroeste del país cumplió un hito esencial el 1 de mayo de 2025 tras el inicio del almacenamiento de agua. El medio South China Morning Post y los desarrolladores confirmaron este avance, el cual acerca la infraestructura a su fase operativa final.
La empresa estatal PowerChina busca que la estructura supere los récords actuales de ingeniería hidráulica con una altura equivalente a un rascacielos de 100 niveles. Además de fortalecer la matriz energética de Pekín, la presa cumplirá una función estratégica en la regulación del río Dadu. Su diseño permitirá un control eficiente de las inundaciones y gestionará los caudales críticos durante las épocas de crecida en la región.
¿Cómo será la presa más grande del mundo, construída por China?
La presa Shuangjiangkou se ubica sobre el río Dadu, un afluente relevante con origen en la meseta tibetana oriental que recorre la provincia de Sichuan, China. Específicamente, la estructura pertenece a la prefectura autónoma tibetana y qiang de Aba. Gracias a la orografía montañosa de esta zona, la construcción destaca como un hito visual de gran alcance en la región.
Este proyecto de ingeniería civil alcanza una altura de 315 metros, cifra que supera por 10 metros a la presa Jinping-I. Esta escala monumental equivale a la magnitud de un rascacielos con más de 100 plantas. Con estas dimensiones, la obra establece un nuevo récord mundial dentro del territorio de Sichuan y la infraestructura moderna.
Actualmente, el embalse ya inició la acumulación de recursos hídricos con un volumen aproximado de 110 millones de metros cúmicos en su etapa inicial. Este proceso sitúa el nivel del agua a 2.344 metros sobre el nivel del mar. Dichos avances confirman que el complejo hidroeléctrico se aproxima con éxito a su fase de operación definitiva.
Desafíos técnicos enfrentados y su importancia global
El proyecto Shuangjiangkou enfrenta retos de ingeniería monumentales por su ubicación en zonas de alta montaña. La complejidad geológica de la región, que presenta suelos fracturados y una intensa actividad sísmica, exige un diseño estructural riguroso. Estas condiciones ambientales extremas obligan a garantizar la estabilidad absoluta del muro de contención mediante estándares de seguridad superiores.
La superación de estos obstáculos técnicos es posible gracias a la implementación de tecnología de vanguardia. La obra integra robots rodillos con sensores avanzados, redes de comunicación 5G y drones destinados al monitoreo ambiental. Estas herramientas optimizan los procesos de construcción en tiempo real y minimizan los riesgos laborales en un entorno tan hostil.
La relevancia de esta infraestructura es global, ya que posiciona a China como el líder indiscutible en energía renovable e infraestructura hidráulica. Con una capacidad de 2.000 megavatios, la central abastecerá a millones de hogares y reducirá la dependencia del carbón. Este avance representa un paso decisivo hacia la descarbonización y la mitigación del impacto ambiental a gran escala.
