Las tres claves de Álvaro Arbeloa para pensar que el Real Madrid tiene esperanzas de ganar un título
Hubo un momento en la segunda parte del [[LINK:INTERNO|||Article|||6978b35f389c6300071300ab|||Real Madrid – Rayo Vallecano]] en el que Vinicius movió los brazos en lo que parecía pedir ánimo a la afición del Bernabéu, como ha hecho tantas veces pero, después, las cámaras de Movistar revelaron que lo que el brasileño pedía era que se dejase de pitar: «¡Ya está, caralho, estamos jugando!», repetía el delantero, siempre en el punto de mira.
La clasificación de LaLiga da esperanza
Lo bueno en el Real Madrid es que los puntos en LaLiga no son paralelos al clima en el equipo. El domingo, el Bernabéu volvió a mostrar su crispación y los jugadores su confusión. Naturalmente no les sale el fútbol y el ambiente ya les termina de hundir. Pero, la realidad matemática es que el Barcelona sólo está a punto de distancia y, como repiten los más optimistas, el Real Madrid depende de sí mismo para ganar LaLiga. Es decir, que, pese a todo, los datos dibujan una esperanza que no se ve en el césped. Sin embargo, ahí está.
Por tanto, si Arbeloa consigue cambiar de verdad la dinámica, el Real Madrid tiene opciones reales de pelear por LaLiga. Por eso estas dos semanas sean tan importantes. La desilusión de la eliminación de la Copa del Rey puede convertirse en una oportunidad: sin partidos entre semana, el entrenador y Pintus tienen tiempo de verdad para hacer una pretemporada. En ella están puestas ya todas las papeletas de este curso.
Dos semanas para trabajar
Es el escenario que estaba esperando Álvaro Arbeloa desde que asumió el cargo. Hasta ahora, su Real Madrid ha vivido atrapado en la urgencia de los partidos entre semana. «Tenemos muchísimas cosas que mejorar y trabajar y seguro que en estas dos semanas sin partido entre semana intentaremos que el equipo trabaje y vaya hacia donde queremos», explicaba el entrenador tras ganar al Rayo Vallecano. «Hemos visto en muchas ocasiones situaciones en las que hemos trabajado y queremos que se den con más continuidad. En esa línea vamos a ir».
En el último partido, el Real Madrid ofreció quince minutos de buen fútbol y agresividad tras pérdida. Después, el equipo se fue apagando hasta sacar de quicio al aficionado, que no sabe qué esperar de estos futbolistas. «Vamos a trabajar en esa constancia, que es lo que necesitamos: constancia en el rendimiento, en la mentalidad, en la ambición y en la actitud”, explicó Arbeloa el pasado domingo. Pero es que, además, la pelota empezó a quemar. Jugar en casa, ahora mismo, es una responsabilidad para la que muchos jugadores no parecen estar preparados. «Estos jugadores han demostrado hoy una mentalidad muy fuerte, como lo han hecho en todos los partidos. En caso contrario no estarían aquí. Si algo tienen los jugadores del Real Madrid es una gran autoexigencia, mentalidad y un carácter fortísimo», continuó Arbeloa, que no cede ni un milímetro a las dudas públicas sobre su plantilla. Uno de sus objetivos ha sido que el Bernabéu muestre un apoyo sin fisuras. Pero eso solo lo va a conseguir con el fútbol del equipo. Y lo sabe bien.
Pintus, al mando
En estas dos semanas, el papel de Antonio Pintus es fundamental. En el club se ha puesto un énfasis especial en la forma física, para correr mejor y decidir con más claridad. Con tiempo se puede entrenar de verdad. «Para ganar hace falta hacer muchas pequeñas cosas bien. No vale solo con una y evidentemente tenemos que trabajar en todas las fases del juego, mejorar con y sin balón, y tener las ideas claras. Repito mucho a los jugadores que un equipo ideal es aquel en el que todos piensan de la misma manera en cualquier situación y momento», decía Arbeloa acerca de qué necesita para que el equipo recupere la confianza: «Para poder y saber hacer eso necesitas trabajar y horas en el campo entrenando. Afortunadamente eso es lo que vamos a tener estas dos semanas»
