Todos los detalles del vestido de novia de María Eugenia González‑Serna: de firma española, estilo clásico y diadema joya
Al fin ha llegado una de las ceremonias más deseadas de este fin de semana. María Eugenia González-Serna ha dado el 'sí quiero' con Juan Molina Ponce en la parroquia de Santa Cruz en Sevilla. Con ella, hemos arrancado la temporada nupcial de la alta sociedad española, donde hemos visto una serie de inspiración tanto en los looks de invitada de Tana Rivera o Lourdes Montes como en el vestido de novia de la hija de Rafael González Serna.
Alrededor de las 12.00 horas de este sábado 31 de enero ha llegado la socialité bajando de un vehículo clásico y cogida del brazo de su padre. Estamos hablando de uno de los momentos más especiales y emocionantes de todas las ceremonias, así como la oportunidad clave de las editoras de moda con el fin de analizar y comentar todos los detalles del vestido de novia de María Eugenia González-Serna.
Un vestido de novia de estilo clásico y con un guiño de unión familiar
María Eugenia González-Serna ha deslumbrado con un vestido de novia de estilo clásico, refinado y totalmente cautivador. El encargado de hacerle brillar en el día más importante de su vida ha sido Manolo Giraldo, el mismo maestro que conformó el traje de novia de su hermana Magdalena González-Serna hace alrededor de un año. En sí mismo, se trata de un símbolo de tradición, unión familiar y herencia.
Los clásicos de los más clásicos nunca fallan en los momentos más importantes. Por ello, la hija del cantante ha escogido un diseño tradicional que brinda lineas impolutas y depuradas con un escote barco de lo más favorecedor que deja a la vista las clavículas. Sigue de unas mangas francesas y de un cuerpo perfectamente ajustado a la silueta que finaliza con una falda voluminosa terminada en una larga cola que inundaba las escalinatas del templo. No se trata de un material liso, sino que ha aportado un punto de modernidad con una textura con relieve.
Una diadema con pedrería y un velo espléndido
Junto con el estilismo ha añadido un complemento joya de lo más elegante y con el que ha acentuado esa sensación más tradicional. Hablamos de una diadema con pedrería de lo mas sutil con la que se ha convertido en una verdadera princesa de cuento. Se ha posado debajo de un maravilloso velo larguísimo que acompaña con la caída del diseño y ofrece delicadeza al conjunto.
Asimismo, lo ha completado con unos pendientes largos joya que complementaba el look, pero no desviaban la atención del vestido de novia. Y, por supuesto, un ramo de flores en blanco que ha formado una estética coherente, sensata y de lo más clásica.
Un look 'beauty' de lo más romántico y favorecedor
En cuanto a términos de belleza, María Eugenia González-Serna ha arriesgado con tonos más románticos entre la gama cromática de los rosados y los rojos. Nos estamos refiriendo a una sombra de ojos ligeramente ahumada con la que ha conseguido profundidad en la mirada, así como de unos labios en un color carmesí de acabado luminoso. En relación con el cabello, ha enfatizado sus facciones con un clean look en moño bajo de lo más pulido y común en bodas.
El definitiva, María Eugenia González-Serna ha marcado tendencia en el sector nupcial con un vestido de novia clásico y tradicional, pero con un plus contemporáneo de la textura de los materiales.
