Gonzalo Bernardos, economista: "En el futuro, las pensiones serán bastante menos generosas que ahora"
Dentro del conjunto del sistema de pensiones en España, las prestaciones de jubilación representan la mayor proporción y son percibidas por cerca de 6,6 millones de personas, lo que equivale a más de dos tercios del total de beneficiarios. Por lo tanto, estas pensiones constituyen el principal sustento económico de una parte significativa de la población mayor de 65 años y reflejan la importancia social y económica del sistema de Seguridad Social. Además, su relevancia hace que cualquier cambio en su cuantía o condiciones genere un gran interés mediático y social.
En términos económicos, la pensión de jubilación media en España rondaba los 1.510,1 euros mensuales el año pasado, mientras que en 2026 la Administración anunció que actualmente se cifra en 1.544 euros al mes. Aunque se trata de un aumento modesto, responde a ajustes periódicos vinculados a la inflación y a la evolución del índice de revalorización. Sin embargo, muchos ciudadanos perciben que el incremento no compensa la subida del coste de la vida, por lo que la cuantía media y su evolución se convierten en un indicador clave del poder adquisitivo de los pensionistas y de la salud del sistema de pensiones.
No obstante, las pensiones de jubilación suscitan polémica debido a la sostenibilidad del sistema a largo plazo. El envejecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida generan presiones crecientes sobre la financiación de las pensiones, mientras que, al mismo tiempo, la relación entre cotizantes y pensionistas se reduce. Por ello, este desequilibrio plantea dudas sobre la capacidad del Estado para mantener los niveles actuales de prestación en el futuro y alimenta debates sobre la necesidad de reformas que garanticen la perdurabilidad del sistema sin perjudicar a las generaciones presentes ni futuras.
La viabilidad del sistema de pensiones a largo plazo
Gonzalo Bernardos, profesor titular de Economía de la Universidad Barcelona Gonzalo Bernardos y economista de reconocimiento internacional que participa en diversos programas de televisión, expone la realidad detrás del sistema actual de pensiones en un post de X. "Para las rentas medias, el porcentaje que reciben los jubilados españoles en relación con el último salario es del 80,6%. Es una proporción muy generosa, pues es la más elevada de los 38 países que componen la OCDE", comienza explicando el profesional. En este sentido, el dato en cuestión habla de la buena salud de las pensiones, pero, a la vez, de la descompensación con la renta media.
Por ello, para las próximas décadas, el experto recomienda no depender únicamente de la pensión estatal debido a las fluctuaciones que podría sufrir en el medio plazo con motivo de la imposibilidad de mantener un sistema tan favorable. "En el futuro, las pensiones serán bastante menos generosas que ahora por: el gran déficit actual del sistema de pensiones, la jubilación de la generación del baby boom y la mayor esperanza de vida. Por tanto, es aconsejable obtener una pensión complementaria", confirma.
Asimismo, este "complemento" no es cosa de un día y, según sus palabras, es importante contar con un plan acorde desde una edad temprana. "La planificación financiera de la jubilación debe realizarse lo más pronto posible. Es un error pensar en ella cuando tenemos más de cincuenta años", agrega. Para entender mejor el papel que podría jugar el Estado al respecto de esta cuestión, expone el ejemplo de la potencia europea más concienciada. "Por eso, desde 2026, Alemania concede a todos los niños de entre 6 y 18 años 10 euros al mes para complementar su futura pensión pública", indica.
La importancia de saber gestionar tu jubilación
Para ello, Bernardos explica todos los pasos que influyen en la correcta gestión. "Una buena planificación financiera supone: controlar los gastos superfluos para ahorrar cada mes, estimar los ingresos que necesitamos en la jubilación para vivir bien, fijar el importe de la pensión complementaria y tener disciplina para ejecutar el plan previsto", sentencia. La educación financiera y el asesoramiento profesional son dos bazas diferenciales."Es difícil que, sin ayuda externa, podamos hacer una buena planificación financiera. Asesorarse, a través de entidades como CaixaBank o de organizaciones como la Fundación Edad & Vida, por poner dos ejemplos, permite tomar decisiones con más información y menos incertidumbre", concluye como recomendación final.
