Hijos del silencio
Hay padres que se educaron en la creencia de que amar era endurecer, corregir, exigir. Padres que confundieron la rectitud con frialdad y la autoridad con la ausencia de ternura. Cumplieron con lo material, pero descuidaron lo esencial, el afecto, la escucha, la comprensión. Nunca aprendieron a abrazar sin condiciones ni a mirar sin juzgar.
