El Pizjuán ya no puede más
El Celta de Vigo le ha puesto la guinda perfecta a una primera vuelta que comenzó torcida, empata a puntos con el Betis, y mira a Europa metiendo de paso en un lío al Sevilla, que tiene el descenso a tres puntos porque no ganó el Valencia. Segunda derrota en casa, durísima, en este mes de enero, por un penalti del canterano Oso a Moriba que transformó Marcos Alonso. Rubén Vargas, que reaparecía, solo aguantó cinco minutos en el césped.
