Fernando Alonso avisaba antes del
Gran Premio de Austria de F1 2025 que en el
Red Bull Ring le tocaba "
sufrir" porque las características de la pista no debían irle bien a su coche. Y tras otra gran clasificación en la que tuvo que luchar con un coche difícil de pilotar, que sufría en todo tipo de curvas, el piloto asturiano, desde el 11º lugar de la parrilla, no descartaba los puntos, pero se mostraba pesimista. Un día después, logró cruzar la meta en una 7ª posición que era
"impensable", como dijo el propio asturiano, tan solo unas horas antes. Volvió a hacerlo gracias a otra clase magistral de saber leer la carrera y aprovechar cualquier circunstancia para maximizar su potencial y el resultado final.
Sublime.
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