Lo sabía. Era inevitable. No alcanzó. No alcanzaba. El Inter Miami sucumbió de forma contundente ante el PSG de
Luis Enrique.
Messi no se sorprendió e hizo prácticamente bien todo lo que tocó, pero las velocidades de los dos equipos, y la calidad, son muy diferentes.
Jordi Alba lo acompañó,
Luis Suárez lo intentó y
Busquets lo quiso. Una jugada con pase del lateral izquierdo a Leo y una asistencia maravillosa al uruguayo acabó con un mal control de Suárez.
Messi disparó en dos ocasiones en la segunda parte, tras una primera mitad en la que el equipo de
Mascherano fue superado por todos los lados. En los primeros 45 minutos el Inter no logró contabilizar ni un solo disparo, ni un córner.
Donnarumma fue un espectador.
Seguir leyendo...