'La escena es cada vez más habitual. Pides mesa en un restaurante y te dicen que no hay pese a que ves un montón desocupadas y nadie haciendo cola. No es que no te quieran como comensal. Simplemente no tienen personal para atender a tanto cliente.
El sector hotelero y de restauración de Andorra se enfrenta a una crisis sin precedentes que amenaza la viabilidad de muchos negocios. La escasez de mano de obra, las dificultades para atraer personal formado, la crisis de la vivienda y un sistema de cuotas de inmigración que consideran demasiado rígido, son los principales factores que, según los empresarios, están asfixiando al sector.
Es algo que cada vez se ve más en zonas turísticas, pero que afecta mucho más a zonas muy tensionadas como Ibiza y ahora también a Andorra (además de multitud ...'