En Mónaco, las grúas del Principado en sus estrechas calles, provocó un problema mayúsculo a varios equipos: Mercedes y Red Bull. El principal secreto que todo conjunto intenta esconder es el aspecto del suelo de sus coches, que es el elemento de los actuales monoplazas que mayor carga aerodinámica aporta y que es más clave para el rendimiento del coche. Es el secreto que todos quieren conocer. Normalmente, no se puede ver, escondido por la poca distancia que hay con el asfalto. Pero en Mónaco, el accidente de ‘Checo’ Pérez en clasificación hizo que a todos se le dibujara una enorme sonrisa de oreja a oreja. Ecepto a Red Bull. Las grúas de Mónaco, con complicaciones para sacar los coches accidentados entre árboles, farolas y bloques de pisos, debían elevar más el monoplaza ante unos fotógrafos que iban a sacar la imagen más buscada. Rápidamente, esas imágenes llegaron a las mesas de trabajo de los ingenieros de todas las fábricas. El objetivo: entender su funcionamiento para copiar una idea de base o adaptarla a sus coches para acercarse a Red Bull. La Piedra Filosofal.
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