Cultura de aprendizaje continuo. ¿En qué consiste y cómo puede ayudar a las empresas?
Entre los beneficios que una cultura del aprendizaje continuo puede aportar a una empresa, se encuentra, en primer lugar, la mejora de la gestión del cambio: el aprendizaje continuo permite que los empleados estén preparados para los cambios internos y externos y se ajusten a las nuevas demandas del mercado. En segundo lugar, genera más compromiso que tiene un impacto directo en la retención del talento y los resultados de negocio. También aumenta las ideas para la innovación: los nuevos conocimientos permiten generar mayor número de ideas que den lugar a la creación de productos y servicios, y a la mejora de procesos.
