Montse Cespedosa, experta en banca, sobre los principales motivos de denegación de hipotecas: "tener impagos, descubiertos o retrasos en las cuotas, estar de baja laboral o en el paro..."
A pesar de que el precio de la vivienda se ha convertido en una de las mayores preocupaciones para aquellos españoles que quieran adquirir su primer inmueble, las firmas de hipotecas en España han aumentado un 6,2 % según los datos ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística. Algo que evidencia que la demanda continúa al alza a pesar del aumento de los costes.
Pues, como advierten los economistas, la dificultad de lograr una hipoteca ya no reside simplemente en conseguir hacer frente a una cuota mensual elevada, sino también en alcanzar los ahorros suficientes para poder hacer frente a los gastos de entrada y de operación. A estas dificultades económicas, cabe sumar una serie de requisitos impuestos por los bancos para determinar si pueden conceder o no dicho préstamo.
Entre estos requisitos existe una serie de motivos por los cuales las entidades bancarias deniegan de manera directa las solicitudes de una hipoteca. Por ello, como bien explica Montse Cespedosa, experta en el mercado hipotecario, es imprescindible que aquellos que se encuentran planeando acudir a su banco para acceder a la financiación hipotecaria de una vivienda tengan en cuenta este listado.
Cabe recordar que los bancos suelen denegar una hipoteca cuando consideran que, por la situación económica del solicitante, este no podrá hacer frente a la devolución del préstamo o supone un riesgo financiero demasiado alto para la entidad. Por ello, el perfil de aquellos que busquen solicitar este tipo de préstamos deberá demostrar que su liquidez, o la de sus avalistas, es suficiente para hacer frente a las cuotas mensuales y las obligaciones asociadas a la hipoteca.
Estos son los motivos de denegación directa de una hipoteca en España
Por ello, el primer motivo de denegación de una financiación hipotecaria es "tener impagos, descubiertos o retrasos en las cuotas", explica la experta. Aquellas personas que cuenten con historial crediticio negativo, es decir, que se encuentren en los ficheros de morosidad o cuenten con préstamos o tarjeta de crédito sin liquidar, hacen que su solicitud sea directamente rechazada.
Otro motivo que hace que un perfil genere dudas en los bancos es encontrarse de baja laboral o en el paro, pues a pesar de que se esté cobrando la prestación por desempleo, no existe un ingreso fijo ni estable que asegure el futuro pago de las cuotas de la hipoteca. Por ello, la entidad considera que existe un alto riesgo de impago y procede a dar una respuesta negativa ante la solicitud de financiación.
Algo similar ocurre con el tercer motivo, pues, aunque se cuente con un puesto de trabajo, si este es de corta duración o se ha firmado el contrato hace menos de seis meses o un año, también puede ser un indicativo de falta de estabilidad económica. Por ello, lo que Monste Cespedosa recomienda es no cambiar de trabajo mientras se encuentra abierto el proceso de solicitud de la hipoteca.
La importancia de los ahorros y de la capacidad de endeudamiento
Por otra parte, uno de los requisitos fundamentales para la concesión de este tipo de préstamos es la capacidad de ahorro de los solicitantes. Esto se debe a que los bancos no prestan la totalidad del valor de la vivienda, sino que suelen ofrecer un porcentaje aproximado del 80%, lo que requiere que el futuro comprador cuente con, al menos, el 20% más gastos de transacción.
Por ello, si las entidades detectan la existencia de "préstamos recientes que cuadren con tu capacidad de ahorro", como explica la experta, pueden llegar a cuestionar la solvencia de los solicitantes y denegarla ante el posible riesgo de impago. Una cuestión que se encuentra directamente ligada con el quinto motivo, la capacidad de pago, es decir, el porcentaje máximo de ingresos que se pueden destinar al pago de deudas sin poner en riesgo la estabilidad económica.
Este concepto también es conocido como capacidad de endeudamiento y se calcula mediante la suma de los ingresos mensuales después del pago de impuestos y deducciones. Una vez obtenido el ingreso neto mensual, será necesario sumar todas las deudas mensuales fijas, cuyo total deberá dividirse entre los ingresos y multiplicarse por cien. Ello dará el porcentaje de endeudamiento.
Si la cifra es superior al 35%, el banco considerará que la solvencia económica de los solicitantes no es suficiente para hacer frente a los gastos que supone una hipoteca, por lo que denegarán la petición. Pues, como explica Cespedosa, "de nada sirve poner mucho dinero si no puedes pagar la cuota y va por debajo del 35%". Por lo que será necesario aumentar los ahorros y reducir las deudas antes de presentar la solicitud.
La experta recomienda limpiar el expediente antes de hacer la solicitud
También tendrán en cuenta lo que la experta denomina "actividades laborales raras". Con ello se refiere a aquellos perfiles con ingresos muy variables de un mes a otro, autónomos con poca antigüedad, cambios de empleo frecuentes, contratos temporales, actividades económicas poco comunes o ingresos de diferentes fuentes. Pues lo que las entidades buscan es, principalmente, un perfil estable y seguro.
"Por lo que, si cumples alguna de ellas, mi recomendación es que limpies bien ese expediente antes ni siquiera de pensar en comprar vivienda", finaliza Montse Cespedosa. Ello garantizará que los bancos vean un candidato solvente y con la capacidad financiera suficiente de hacer frente a los gastos de adquisición de una vivienda.
