Al menos 15 muertos y 121 heridos en ataque ruso contra un centro comercial en la ciudad natal de Zelenski
Los ataques aéreos de Rusia continúan elevando el número de víctimas civiles en Ucrania. Al menos 15 personas murieron y 130 resultaron heridas, entre ellas 29 de gravedad y 23 niños, en un ataque doble de drones rusos contra el mayor centro comercial de Krivi Rig, ciudad natal de Volodimir Zelenski.
Cientos de personas se encontraban por la tarde en el interior de la “Galería del Sol” en esta ciudad de 600.000 habitantes situada en el sur de Ucrania, a unos 70 kilómetros del frente. El primer ataque causó graves daños y las ambulancias llegaron para atender a los heridos.
“Hay un incendio y muchas víctimas”, escribió el alcalde Oleksandr Vilkul, mientras un vídeo mostraba a agentes de policía aplicando torniquetes a una mujer gravemente herida para detener la hemorragia.
Una media hora después, otro dron impactó contra el edificio, del que se elevaba una columna de humo y donde los bomberos trabajaban para sofocar los incendios. El número de víctimas no dejaba de aumentar a medida que llegaban más heridos a los hospitales locales.
“Estos ataques son puro terrorismo. El mundo debe responder con una presión real sobre el agresor”, reaccionó Volodímir Zelenski mientras continuaba la búsqueda de supervivientes.
Zelenski prometió una respuesta a Rusia e instó a los socios extranjeros a “no permanecer en silencio”, señalando que la paz sigue siendo imposible a menos que Rusia rinda cuentas. En una conversación con el secretario general de la ONU, António Guterres, Zelenski le informó de los ataques rusos y de las bajas civiles.
Junto a los misiles balísticos que golpean Kiev casi todas las noches, aprovechando una grave escasez de defensas antiaéreas, Rusia ha intensificado recientemente el uso de drones de propulsión a reacción más rápidos y de Banderol (un hibrido de dron y misil) que son más veloces y, por tanto, evaden con mayor facilidad las defensas aéreas. Se ensamblan con componentes chinos y otros fabricados por empresas occidentales, que se introducen de contrabando en Rusia debido al imperfecto control de las sanciones internacionales.
Según los primeros datos, este tipo de drones se emplearon contra Krivi Rig, mientras que el ataque de doble impacto, una táctica habitual rusa, tenía como objetivo maximizar las víctimas civiles. Otro ataque del viernes mató a cuatro personas en la región de Mykolaiv al impactar contra un edificio del servicio postal. Entre las víctimas había dos niños de 11 años y uno de 13. Un hombre de 92 años y una mujer de 80 murieron en la región de Jersón bajo artillería rusa.
“Cada uno de estos crímenes de guerra debe conducir a sanciones más duras, especialmente contra el complejo militar-industrial de Rusia y sus facilitadores, y a un mayor apoyo defensivo a Ucrania”, subrayó el ministro de Asuntos Exteriores, Andri Sibiga.
Señaló que a Rusia se le debe negar tanto la capacidad de producir los medios del terror como la de utilizarlos. “Las sanciones y los interceptores son dos herramientas que salvan vidas. Necesitamos ambas sin demora”, afirmó Sibiga.
Indicó que Ucrania necesita alrededor de 300 interceptores para defenderse de los misiles balísticos rusos y está trabajando para obtenerlos de socios que los tienen en reserva. Se espera que se anuncie más ayuda el 24 de agosto, cuando “respetables invitados” lleguen a Kiev para unirse a las celebraciones de la independencia de Ucrania. “Esta guerra no solo afecta a Ucrania. Nuestra seguridad es también la seguridad de Europa”, enfatizó Sibiga.
