El alcalde de Pinofranqueado (Cáceres) apunta a la intencionalidad del incendio
El incendio forestal en el término municipal Pinofranqueado (Cáceres), por el que han sido desalojadas 700 personas, con 1.600 hectáreas de pinar afectadas y que ha quemado tres viviendas habituales en la alquería de Avellanar, podría haber sido intencionado.
"Estamos hablando de que no había tormenta ayer, no ha habido rayos, así que hay que hablar de que ha sido un fuego intencionado", ha expresado a los medios el alcalde de Pinofranqueado, José Luis Azabal, quien también ha precisado que el fuego se originó sobre las 14:30, que "no es una hora muy habitual para los incendios de Las Hurdes".
En esta comarca, ha lamentado, están "acostumbrados" a sufrir todos los años incendios y en los últimos con "muy mala suerte", para añadir que "casi ya la mitad del término municipal ha sufrido un incendio".
"Esperemos que con esto aprendamos algo y cambiemos la política forestal, sobre todo en la comarca de Las Hurdes, porque no puede ser que todos los años tengamos la misma película" con incendios y vecinos evacuados, lo que es una "desgracia", ha apuntado.
Sobre la evolución del fuego, ha explicado que en los primeros momentos llegaron dos aviones anfibios y dos helicópteros de la base BRIF de Pinofranqueado y el fuego estuvo "controlado", pero "en cosa de media hora, 40 minutos, se descontroló por completo y saltaban pavesas a 1 kilómetro de distancia del foco inicial".
Los efectivos han hecho "un buen trabajo durante la noche", que ha estado "tranquila", y espera que "aprovechen las horas de la mañana en cuanto despeguen los medios aéreos".
Además de las 700 personas desalojadas de una decena de alquerías y de un centro que acoge a personas con discapacidad severa, el incendio deja daños materiales sobre todo en la alquería de Avellanar, "la que más ha sufrido", con "la pérdida de tres viviendas habituales" y "dos corrales, dos casetas de aperos que había también se han quemado".
Los evacuados se encuentran "bien", entre la resignación y la tristeza ante una situación que sufren "año tras año", por lo que el alcalde cree que "tiene que "llegar el momento de poner un punto y aparte: esto no puede seguir así".
