Rebelión en el PSOE de Ceuta contra Sánchez por su gestión de la crisis migratoria
La gestión de la crisis migratoria de Ceuta ha abierto una brecha dentro del propio PSOE. Las críticas durante las últimas semanas llegaron fundamentalmente desde el Gobierno de Juan Jesús Vivas y desde el PP. Pero ahora han comenzado a escucharse también en las filas socialistas. Y con una dureza difícil de disimular. El diputado socialista y vicepresidente primero de la Asamblea de Ceuta, Melchor León, ha cargado contra la actuación del Ejecutivo, ha reclamado una mayor implicación de Pedro Sánchez y ha exigido directamente la dimisión del delegado del Gobierno en la ciudad, Miguel Ángel Pérez Triano.
León considera que la respuesta del Gobierno ha sido «insuficiente» y que llegó demasiado tarde ante la peor crisis migratoria que ha sufrido Ceuta. El dirigente socialista ha lamentado que, después de 18 días, una de las principales soluciones ofrecidas por el Ejecutivo haya sido habilitar un dispositivo temporal de acogida con 1.500 plazas cuando, según sus cifras, la ciudad recibió a más de 10.000 personas. «Me da pena y tristeza», ha asegurado.
La rebelión resulta especialmente incómoda para Ferraz porque León no presenta sus críticas como una discrepancia ideológica con el Gobierno, sino como una defensa de los intereses de Ceuta por encima de las siglas. El socialista ha llegado a respaldar públicamente al presidente ceutí, el popular Juan Jesús Vivas, en sus reproches al Ejecutivo. «Estoy de acuerdo con él en que el Gobierno ha actuado tarde», ha señalado antes de mostrarle su apoyo porque, a su juicio, «esto no es una cuestión de colores políticos».
El Gobierno admitie que Ceuta todavía no ha recuperado la normalidad tras sufrir la peor crisis migratoria de su historia. Y precisamente por eso, dentro del PSOE hay quienes no han entendido la estrategia de comunicación desplegada por La Moncloa durante las últimas semanas.
Pedro Sánchez permanece en la Residencia Real de La Mareta, en Lanzarote, donde aterrizó el 1 de agosto junto a su familia para pasar las vacaciones estivales. El presidente interrumpió su agenda de descanso el 7 de agosto para presidir una reunión de coordinación sobre la evolución de la situación en Ceuta. Pero el movimiento no ha servido para apagar las críticas internas.
León ha verbalizado ahora en una entrevista en El Mundo lo que otros socialistas trasladaron durante los últimos días en privado. «¿Cómo no voy a echar en falta más implicación cuando al siguiente día de venir aquí se fue de vacaciones?», ha lamentado. El diputado ceutí del PSOE ha elevado todavía más el tono al asegurar que no entiende que Sánchez continúe descansando ante lo que considera «la crisis más grave de seguridad nacional que ha vivido el Estado». «Siento tristeza de que esto esté pasando y desde aquí le pido que tenga más implicación», ha lamentado.
El malestar que existe en algunos sectores del PSOE no reside únicamente en que Sánchez haya mantenido sus vacaciones, sino en la imagen que La Moncloa ha proyectado desde que dio por controlada la emergencia. Varias fuentes socialistas consultadas por LA RAZÓN han cuestionado las prisas del Ejecutivo por trasladar una sensación de normalidad mientras todavía permanecían inmigrantes en la ciudad, el Estado mantenía movilizados recursos extraordinarios y continuaban sin respuesta algunas incógnitas sobre cómo pudo producirse una entrada masiva de semejantes dimensiones.
Algunas de estas voces llegaron a hablar de «dejación» y de una sensación de «abandono» difícil de conciliar, según explicaron, con la gravedad de lo sucedido.
Especialmente incómoda resultó la actividad del presidente en las redes sociales. Durante estos días, Sánchez continuó alimentando sus perfiles con recomendaciones musicales, literarias y otras publicaciones completamente alejadas de la emergencia. Ninguno de esos contenidos habría tenido trascendencia política en circunstancias ordinarias. Lo que molestó a algunos dirigentes socialistas fue el momento escogido y el contraste entre la imagen proyectada desde Lanzarote y una ciudad que todavía trataba de recuperarse de la avalancha.
