Siete confusiones sobre viajar a Europa que aún tienen muchos costarricenses
Los preparativos de un viaje al exterior siempre van mucho más allá de comprar los boletos aéreos, reservar el hospedaje o elegir los sitios por conocer.
Los requisitos migratorios, por ejemplo, forman parte fundamental de la planificación de unas vacaciones fuera de Costa Rica.
Sin embargo, la información incorrecta puede generar preocupación innecesaria e incluso provocar dolores de cabeza antes de salir del país.
Estas son siete confusiones que todavía tienen muchos costarricenses cuando viajan a Europa.
1. Creer que el ETIAS ya está en vigencia
El Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS, por sus siglas en inglés) todavía no está en funcionamiento. De hecho, la Unión Europea tenía previsto implementarlo durante el último trimestre del 2026, pero volvió a posponer su entrada en vigor y, por ahora, no ha anunciado una fecha definitiva.
Por lo tanto, no debe buscar páginas para “tramitar el ETIAS”, ya que podrían tratarse de sitios fraudulentos o utilizados para estafas.
2. Pensar que para viajar al Reino Unido no se necesita ningún permiso
El ETIAS únicamente aplicará para los países que forman parte del espacio Schengen. El Reino Unido no pertenece a esa zona.
Por esa razón, si su viaje es hacia Inglaterra, Escocia, Gales o Irlanda del Norte, sí necesita solicitar el UK ETA, una autorización electrónica de viaje obligatoria para los costarricenses. Sin ella, la aerolínea podría incluso impedirle abordar el vuelo.
3. Confundir el ETIAS con el sistema EES
Cuando ingrese al espacio Schengen deberá pasar por el nuevo Sistema de Entradas y Salidas (EES), que ya comenzó a implementarse de forma gradual y que, en algunos aeropuertos, está provocando tiempos de espera más largos.
El proceso consiste en registrar el pasaporte y capturar datos biométricos, como la fotografía facial y las huellas dactilares.
Aunque ambos sistemas están relacionados, no son lo mismo. El EES registra las entradas y salidas de los viajeros, mientras que el ETIAS será una autorización previa para viajar.
4. Temer que solo se puede ingresar con un pasaporte biométrico
Hace algunos años se viralizó en Costa Rica un video de un agente de viajes asegurando que únicamente se podría ingresar a Europa con un pasaporte biométrico. Aquella información provocó una ola de solicitudes para cambiar el pasaporte ante la Dirección General de Migración y Extranjería.
Sin embargo, quienes aún tienen un pasaporte tradicional pueden viajar sin problema, siempre que esté vigente.
Eso sí, el documento debe tener una vigencia mínima de tres meses posteriores a la fecha prevista de salida del espacio Schengen y haber sido emitido durante los últimos diez años.
5. Creer que el pasaporte es el único requisito
Aunque en muchas ocasiones el oficial migratorio únicamente revisa el pasaporte, también puede solicitar otros documentos.
Entre ellos están el boleto de salida del espacio Schengen, una reserva de alojamiento o carta de invitación y pruebas de que cuenta con recursos económicos suficientes para la estadía.
Dependiendo del país que visite, también podrían solicitarle demostrar que dispone de un seguro médico o de viaje.
Si el oficial considera que no cumple con los requisitos de ingreso, puede negarle la entrada.
6. Querer llevar únicamente dólares
La mayoría de los países europeos utiliza el euro, mientras que otros mantienen su propia moneda, aunque en algunos destinos también aceptan euros.
No suele ser una buena idea llevar únicamente dólares estadounidenses, ya que el tipo de cambio generalmente resulta menos favorable.
En Costa Rica es posible comprar euros en distintos bancos antes del viaje.
Además, en casi toda Europa los pagos con tarjetas de crédito y débito están ampliamente aceptados, incluso en el Reino Unido, donde la moneda oficial es la libra esterlina.
7. Creer que toda Europa forma parte del espacio Schengen
El espacio Schengen es una zona de libre circulación en la que el viajero realiza el control migratorio en el primer país de ingreso y luego puede desplazarse entre los demás Estados miembros sin volver a pasar por migración.
Sin embargo, no todos los países europeos pertenecen al espacio Schengen.
Actualmente lo integran Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Eslovaquia, Rumanía, Suecia y Suiza.
