Escándalo machista en el pádel: “Sois malísimas, iros al Mercadona”
Hay comportamientos que ninguna persona debe aguantar y palabras que ningún deportista merece escuchar. Nada importa el contexto ni la competición, no son admisibles. Sin embargo, tristemente siguen repitiéndose de manera regular en todo tipo de eventos deportivos. El último escándalo tuvo lugar el pasado fin de semana durante la final femenina del FIP Bronze San Juan de Alicante, disputada por Ari Cañellas y Amanda López Moral contra Carmen Castillón y Lorena Vano.
La primera pareja salió campeona tras ganar 7-5 y 7-6, pero el foco se desvió tras hacerse públicos los vergonzosos insultos que sufrieron las campeonas durante la disputa del encuentro por parte de un individuo. "Sois malísimas, iros al Mercadona", tuvieron que escuchar en mitad de su partido. Un comportamiento lamentable que marcó la final y la Federación Internacional de Pádel (FIP) ya analiza para que no se vuelva a repetir.
"No están siendo días fáciles"
Lo que debería ser felicidad total por ganar el campeonato se ha convertido en una pesadilla por culpa de los insultos, ante los que han respondido las propias jugadoras. Amanda López Moral lo hizo con una publicación en Instagram en la que se dirige directamente hacia la persona que las insultó mientras que confiesa su situación personal: "No suelo hacer estas publicaciones y tampoco me gusta meterme en estas batallas, pero hoy lo veo necesario. Prometo que no están siendo días nada fáciles".
Su situación personal no era la mejor debido a los incendios que castigan a España: "Salí el viernes de casa, y me fui a competir muy triste y preocupada. Tenía mil cosas en la cabeza, amigos perdiéndolo todo, el monte calcinado, ganaderos luchando por poner a salvo sus animales, el pueblo fuera de casa, y el fuego ni esperaba ni paraba. Me partía el alma ver cada noticia, cada caso, cada persona, y sentía muchísima pena. No era capaz de no pensarlo, pero yo tenía que hacer mi trabajo, meterme a la pista y dar mi 100%".
Todo se estropeó por los mencionados insultos: "Como he podido he intentado centrarme en cada partido, hoy jugando la final me ha dado un ataque de ansiedad. Una persona del público, concretamente un chico joven, ha empezado a faltarnos el respeto a mi compañera y a mí, diciendo comentarios feos y haciendo daño, hablando mientras que se jugaba el punto, y con ningún tipo de educación. Con todo lo que llevaba encima, me ha sobrepasado la situación. Esto ha pasado, pasa y seguirá pasando, veo muy injusto y me da mucha impotencia que gente así lo haga pasar tan mal".
Quiso dirigirse directamente al individuo: "Esa persona está fuera, sentada, gritando y sin ningún tipo de presión, ni preocupación. Yo estoy dentro trabajando, porque si, es mi trabajo. Hay presión, hay nervios, tensión, hay muchísimo trabajo detrás, sacrificios que algunas veces cuestan hacer, pensamientos que intentas dejar fuera de la pista, pero siguen ahí, cada uno con sus objetivos que pelea por ellos a diario. Y que se permita que mientras compites y trabajas con todo esto, ahí fuera te falten el respeto, y no se haga nada, ¡me parece mal! ¡¡¡¡Nadie debería de pasar por esto!!!!".
Sentenció de manera directa con una respuesta digna de elogio: "No se lo deseo a nadie. Por si esa persona ve esta publicación, que sepa, que hoy lo he sufrido yo. Pero mañana puede ser tu hermana, tu prima o tu hija, así que espero que no tengan que pasar por ello, y que ningún hombre, ni persona, se lo haga pasar como me lo has hecho pasar tú a mí". Acabó la publicación con lo que debería haber sido el centro de ella, la celebración del título.
El acoso no acabó en la pista
Ari Cañellas también fue muy directa en una historia en Instagram e incluso señaló que el ataque se extendió una vez finalizado el partido: "Quien me conoce bien sabe que soy muy tranquila, que no me gusta nada discutir y, sobre todo, conocen mis valores. Hoy me ha tocado vivir una situación absurda, en una final de un supuesto torneo profesional. Varias personas en la grada faltándonos al respeto punto tras punto, y no hablo de animar. De hecho, he recibido mensajes de dicha persona siguiendo faltando al respeto y sin darse cuenta afirmando que nos estaba faltando al respeto".
"Qué pena tener que recibir mensajes así de una persona tan insignificante", afirmó. Quiso remarcar el espectacular comportamiento de su compañera: "Desde el primer juego ha conseguido que mi compañera tenga un ataque de ansiedad, con el que hemos tenido que jugar durante todo el partido".
Cree que el comportamiento externo no ha sido el mejor, incluyendo rivales y organización: "Por mi parte he intentado estar todo el partido con una sonrisa en la cara, sí, una sonrisa, calmando a mi compañera, ayudándola a respirar y, sobre todo, suavizar el ambiente en pista, cosa que las rivales, en vez de intentar hacer también, se han agarrado a lo que tenían, han hecho comentarios bastante feos y, al finalizar el partido, incluso se han echado fotos y han estado de risas con la persona que ha generado esta situación, persona que conocen hace un día, cliente habitual del club en el que hemos jugado".
Acabó con un mensaje constructivo y de agradecimiento: "Una situación que nadie de la organización ni ellas han sabido gestionar, y no pasa nada, todos aprendemos de esto. Si hubiese sido yo, si alguien que me anima a mí falta el respeto a otra jugadora sería la primera en mandarle callar. Dicho esto, Amanda, has sido súper fuerte hoy y durante toda la semana, y aún en estas circunstancias, nos hemos llevado un torneo impecable por nuestra parte. Feliz por ti, por mí y por el equipo que formamos. Gracias a mis padres y a las personas que me han formado por hacerme la jugadora y persona que soy hoy. Gracias a todos los que habéis estado ahí para verlo y animarnos".
