«Divisiones» papales
En un reciente artículo Aldo Cazullo –periodista del «Corriere della Sera» y autor de dos bestseller religiosos– aludía a la famosa pregunta de Stalin: ¿Cuántas divisiones tiene el Papa? Su respuesta era doble: el Vaticano dispone de la mejor diplomacia del mundo y León XIV insiste desde hace un año en hacer prevalecer las razones del diálogo sobre las de la fuerza y en buscar una paz desarmante y desarmada. «Con su sonrisa tranquila y su firmeza gentil será un gran Papa».
Recién aparecido el libro papal «Desarmada y desarmante. La paz es un don», recopila todos sus discursos de los últimos catorce meses sobre la no violencia.
Pero el Pontífice ha querido poner al día el volumen con un amplio prólogo en el que reconoce sus preocupaciones sobre el rearme global y la amenaza que representan para el planeta las armas atómicas: «no son estas las que generan la paz sino el desarme». En este pasaje cita una canción que Bon Dylan escribió en 1963 sobre la bomba atómica a la que el cantante dice odiar «porque te ha hecho el hombre, el hombre te posee ,el hombre te manipula». Ante la posibilidad de un conflicto nuclear –y el Papa agustino recuerda que el 26 de septiembre de 1983 este pudo producirse ante un error del sistema soviético que «detectó» un ataque misilístico norteamericano– plantea esta inquietante pregunta: «¿La especie humana debe continuar a habitar el planeta?
El Pontífice expone su «magisterio de la paz» que no es sólo responsabilidad de los poderosos de la tierra sino de todo hombre y mujer porque «la paz existe, quiere habitar entre nosotros, tiene el humilde poder de iluminar y de ensanchar la inteligencia, resiste a la violencia y la vence».
