Año y medio de Murtra: menos deuda, más eficiencia y más escala para convertir a Telefónica en la teleco líder de Europa y del mundo
"Telefónica cumple". Con esa frase, repetida como un mantra en la presentación de resultados de 2025, Marc Murtra resumió el sentido de su primer año y medio al frente de la operadora, que se cumple este sábado. En este periodo, el presidente de Telefónica ha diseñado un plan estratégico a cinco años, ha completado la salida de seis países de Hispanoamérica, ha reducido la deuda a su nivel más bajo desde 2021, ha renovado por completo el organigrama directivo y el consejo, ha convertido a Telefónica en una de las voces más escuchadas de Europa en el debate sobre la soberanía tecnológica del Viejo Continente y ha acercado a la compañía a la meta de convertirse en una de las mejores telecos de Europa en 2030 y en una de las mejores del mundo en 2035.
El eje de la gestión de Murtra es Transform & Grow, el plan estratégico 2026-2030 presentado en noviembre de 2025 durante el Capital Markets Day de la compañía con una lógica sencilla sobre el papel pero exigente en la ejecución: simplificar la estructura del grupo, mejorar la flexibilidad financiera y concentrar los recursos en los cuatro grandes mercados -España, Alemania, Reino Unido y Brasil- para, desde ahí, abrir la puerta a adquisiciones y fusiones "relevantes" para generar escala y sinergias de costes.
Esa concentración de recursos tiene su contrapartida lógica en la acelerada salida de Hispanoamérica, una desinversión que es el mejor reflejo de la capacidad de ejecución de Murtra. Desde enero de 2025, Telefónica ha cerrado las salidas de Argentina (1.190 millones de euros), Perú (900.000 euros), Uruguay (389 millones), Ecuador (330 millones) y Chile (hasta 1.156 millones), además de Colombia (368 millones), y ha anunciado el acuerdo, aún pendiente de cierre, para abandonar México (389 millones). Solo queda Venezuela. El resultado es una compañía, en palabras del directivo, "más enfocada, más eficiente y con más capacidad de invertir, innovar y generar valor sostenible" para accionistas, clientes y empleados.
Con la región latinoamericana prácticamente despejada, el foco de Telefónica queda fijo en España, Alemania, Reino Unido y Brasil, en línea con su propósito de erigirse en un líder tecnológico europeo y mundial. Ese reposicionamiento geográfico no es solo financiero: Murtra se ha convertido, además, en una de las voces europeas más firmes a favor de la soberanía tecnológica del continente, defendiendo que el sector de las telecomunicaciones debe ganar escala para poder invertir en tecnología propia y reducir su dependencia de terceros.
El directivo apuesta por la consolidación del sector telco europeo para competir con China y Estados Unidos y sitúa a Telefónica como una pieza clave para lograrlo. Telefónica ya ha comenzado a moverse en esta dirección con la compra de Netomnia en Reino Unido -el segundo mayor operador de fibra del país-, que marca un primer paso en una estrategia de consolidación, a la que le pueden seguir otras operaciones similares en el resto de sus mercados estratégicos.
La transformación no ha estado exenta de "decisiones difíciles", como reconoció Murtra, pero necesarias, como el ERE y el ajuste de dividendo. Por un lado, el ajuste de plantilla en España se cubrió íntegramente con adhesiones voluntarias y, aunque la nueva política de retribución al accionista reduce a la mitad el dividendo en 2026 (0,15 euros por acción), es la mejor manera de crear valor a largo plazo. "Creemos que la forma más efectiva de generar valor para la acción es centrarnos en el futuro, en el crecimiento de la compañía, en la flexibilidad financiera necesaria y en la generación de caja", explicó Murtra en la Junta de Accionistas celebrada este pasado febrero.
La renovación alcanza también a los cargos directivos. Emilio Gayo es hoy consejero delegado del grupo; Juan Azcue, el nuevo CFO; Borja Ochoa preside Telefónica España; Santiago Argelich lidera Alemania; Sebas Muriel es CDO del grupo y CEO de Telefónica Innovación Digital; y Sofía Collado dirige Telefónica Tech. El Consejo, por su parte, ha incorporado perfiles más jóvenes y digitales: diez de sus quince miembros son independientes y siete son mujeres, un 47% del total.
Su gestión, en cifras
Los datos operativos avalan su gestión. Telefónica cumplió los objetivos financieros establecidos para 2025 y los resultados del arranque de 2026 caminan en la misma dirección. En el primer trimestre de 2026, Telefónica aumentó sus ingresos hasta los 8.127 millones y redujo en 1.500 millones su deuda hasta los 25.342 millones, su nivel más bajo desde 2021, el ejemplo más claro de la disciplina financiera que marca la gestión de Marc Murtra.
En el marco de su plan estratégico 2026-2030, contempla ahorros brutos de hasta 2.300 millones de euros anuales en 2028, que escalarán a 3.000 millones en 2030, y fija objetivos de crecimiento de ingresos de entre el 1,5% y el 2,5% anual hasta 2028, acelerando al 3,5% en la segunda fase del plan (2028-2030). El objetivo de apalancamiento se sitúa en 2,5 veces deuda neta sobre Ebitda en 2028, frente a las 2,9 veces actuales.
En cuanto a su alcance, Telefónica cerró el primer trimestre de 2026 con 297,9 millones de accesos, un 5,3% más interanual; 162,7 millones de unidades inmobiliarias pasadas por banda ancha ultrarrápida, de las que 74,9 millones corresponden a fibra hasta el hogar; y una cobertura 5G del 81% de la población en sus mercados core -95% en España, 98% en Alemania, 87% en Reino Unido y 70% en Brasil-, frente al 74% de finales de 2024.
Con estos avances, la ambición de Murtra de convertir a Telefónica en una de las mejores telecos de Europa en 2030 y del mundo en 2035 ya no suena a brindis al sol, sino a una meta alcanzable gracias a una hoja de ruta clara, un respaldo accionarial sólido y unos resultados que empiezan a dar la razón al presidente que prometió que Telefónica cumpliría.
