Cubarsí: “Había un poco de runrún de que la defensa y la portería no estábamos bien, pero hemos tapado muchas bocas”
Pau Cubarsí volvió a jugar todo el partido con España en el Mundial. Él, Cucurella y Unai Simón han disputado todos los minutos de los siete encuentros que lleva la selección finalista, y muy cerca se encuentra Laporte con 714. El futbolista del Athletic Club fue sustituido al final del duelo de dieciseisavos contra Austria, con todo resuelto, y Pubill pudo estrenarse en la gran competición.
Antes del Mundial, Cubarsí y Laporte habían jugado seis partidos juntos, y dos de ellos apenas unos minutos al final. En la Copa del Mundo ya llevan siete y están mostrando una sintonía fantástica. “Es de las cosas más importantes: dejar la portería a cero. Había un poco de runrún de que la defensa y la portería no estábamos bien y hemos tapado muchas bocas. Pero es un trabajo de todos, los del campo y los del banquillo”, dijo el adolescente azulgrana. De los siete encuentros de España, en seis han terminado imbatidos. El único que logró superar el sistema defensivo, a la defensa y a Unai Simón fue el belga De Ketelaere en cuartos.
“Estoy muy contento de las semifinales que hemos hecho. Tenemos cosas que mejorar, como siempre, y estamos con ganas de que llegue la final. Vamos a luchar al máximo. El trabajo es de todos, porque ellos tienen un equipo con jugadores espectaculares, pero nosotros también. Somos una familia”, dijo el defensa. “El sueño sigue vigente”, continuó, antes de describir cómo había sido la celebración en el vestuario: “Gritos, alegría, euforia... Hemos hecho un partido espectacular y estamos en la final de un Mundial”.
“Estoy orgulloso de mí y mi familia que puede acompañarme cada día. Se lo debo a ellos, que me han ayudado desde siempre”, afirmó. Y admitió que es “muy joven para vivir todo esto”. España se ha convertido en uno de los equipos preferidos de los aficionados de países que ya han sido eliminados. “Es un orgullo. Significa que transmitimos valores buenos, que jugamos bien, que hacemos partidos limpios, que sabemos ganar y perder y no damos patadas a destiempo”, explicó Cubarsí, a quien sí se le nota la edad en una cosa: “Aquí [delante de los micrófonos] me pongo más nervioso, prefiero estar en el campo. Tengo gente cercana que me ayuda en este aspecto”. No tiene preferencias de rival para la final: “Que venga el que venga, que sea el que Dios quiera; nosotros de momento a estirar piernas y a descansar”.
