Oyarzabal, líder en ataque y en defensa
Suele decir Luis de la Fuente que la presión es cosa de todos. «Empieza en el delantero», asegura. Y los números le dan la razón. Oyarzabal es el segundo jugador del torneo que más pérdidas de balón ha provocado en los rivales. Y la tarea continúa de arriba abajo hasta hacer más cómoda la tarea de los defensas y de Unai Simón.
«Este récord significa más para el equipo que para mí», asegura el guardameta español después de superar la marca de imbatibilidad en los Mundiales. Y De la Fuente insiste en la idea. «Este récord es fruto del grandísimo trabajo de sus compañeros, fruto del trabajo colectivo del equipo. En base a una gran solidaridad, es una sensación de equipo impresionante. A eso se une el trabajo del equipo, que ya tiene un equilibrio y con futbolistas comprometidos con una causa», asegura.
El seleccionador apuesta por la solidaridad y el compromiso como normas de comportamiento para el equipo. Y de la misma manera que los centrales son importantes en la salida del balón y los laterales en el juego ofensivo –Cucurella ha dado dos asistencias y Pedro Porro ha marcado un gol–, el trabajo defensivo comienza por arriba y sigue hasta el fondo.
Por eso, Oyarzabal, además de ser el máximo goleador del equipo con cuatro goles, sólo es superado por el marroquí El Aynaoui en pérdidas de balón provocadas. 51 ha generado el hijo del extenista por las 50 del delantero español. Y el tercero en esa clasificación es Pedri, que se queda en 47.
El goleador y uno de los futbolistas que, en teoría, tienen que generar el juego ofensivo del equipo, son los que más pérdidas provocan en el contrario.
España ha establecido un nuevo récord de imbatibilidad en los Mundiales y no ha encajado un gol hasta el sexto partido, el de cuartos de final contra Bélgica. Y sin embargo, Unai Simón no aparece hasta el puesto 30 en la lista de porteros que más paradas han hecho en el torneo.
De los once remates que ha recibido España entre los tres palos, Unai se ha encargado de detener diez. El undécimo es el gol de De Ketelaere. Muy cerca está Maignan, el guardameta francés, con once, pero el esfuerzo que ha tenido que hacer Unai Simón gracias al trabajo defensivo del equipo poco tiene que ver con los 20 remates que tuvo que detener Diogo Costa, el guardameta portugués. Pero todo empieza por arriba, en la defensa de Oyarzabal.
