Trenes Lima-Chosica a un año de espera y ninguna fecha concreta de inicio: las razones que frenan el proyecto Caltrain
Ha pasado un año desde que los trenes donados por Caltrain fueron presentados como una de las principales apuestas para transformar el transporte entre Lima y Chosica. Sin embargo, el proyecto continúa sin una fecha concreta para iniciar operaciones y acumula nuevas promesas mientras persisten las mismas observaciones técnicas, contractuales y de seguridad que impiden el traslado de pasajeros.
Lo que fue anunciado como una solución rápida para millones de usuarios de Lima Este permanece inmovilizado. Pese a los reiterados anuncios de la Municipalidad Metropolitana de Lima sobre un inminente inicio del servicio, la Autoridad de Transporte Urbano (ATU) y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) coincidieron en que todavía falta resolver aspectos legales, técnicos y operativos indispensables en el sistema ferroviario antes de que las unidades puedan circular.
En julio del 2025, la llegada de los trenes Caltrain fue presentada por la Municipalidad Metropolitana de Lima como uno de los proyectos más importantes para el transporte público de la capital. El entonces alcalde Rafael López Aliaga anunció incluso una “marcha blanca” que, según afirmó, permitiría poner en funcionamiento el servicio en cuestión de meses. Un año después, ese anuncio quedó lejos de concretarse.
Un proyecto que sigue esperando la firma de un documento
El 10 de julio, el más reciente anuncio provino del alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, quien aseguró que Proinversión y el concesionario de la vía férrea se encuentran en la etapa final para suscribir la adenda que permitirá utilizar la infraestructura ferroviaria. Según indicó, el acuerdo podría firmarse en aproximadamente dos meses, aunque añadió que se realizan gestiones para adelantar ese plazo.
“Yo he estado con la gente de Proinversión. Está próxima a firmarse una adenda del contrato y ya el ofrecimiento está garantizado (...) Estamos haciendo todos los esfuerzos para que se firme lo más pronto posible. Será aproximadamente dentro de dos meses, pero queremos hacerlo antes y hay la total disposición para que se haga antes porque es lo que corresponde”, afirmó.
El burgomaestre sostuvo que el material ferroviario “está absolutamente disponible para ser utilizado” y destacó que los trenes cuentan con aire acondicionado, baños, espacios para bicicletas y vagones de dos pisos. “No estamos los peruanos para darnos el lujo de tener un tren de tal magnitud detenido”, señaló.
Sin embargo, la firma de esa adenda continúa siendo solo una expectativa. El propio presidente ejecutivo de Proinversión, Luis Del Carpio, evitó establecer ante la prensa una fecha concreta y únicamente señaló que la meta institucional es concretar el documento “durante este año”. Es decir, un año después de que los trenes fueran presentados como un proyecto prácticamente listo para operar, el requisito legal más importante aún no se ha cumplido. Sin ese documento, el servicio simplemente no puede comenzar.
PUEDES VER: Trenes Caltrain llegan a Perú: desembarcarán en Callao con un traslado de más de $7.9 millones
Sin operador ni pruebas de circulación
La Autoridad de Transporte Urbano (ATU) ha sido aún más clara respecto al estado real del proyecto. Su presidente, David Hernández, confirmó que todavía no existe un operador ferroviario, condición indispensable para iniciar las pruebas dinámicas de circulación.
Es decir, los trenes ni siquiera habrían comenzado la etapa previa a la operación comercial. La entidad explicó que primero debe culminar el proceso de selección del operador junto con Proinversión. Solo después podrán realizarse recorridos de prueba a lo largo de toda la vía férrea para verificar el comportamiento del sistema.
Pero incluso superada esa etapa, persisten otros problemas de infraestructura. La ATU indicó que aún falta intervenir diversos cruces ferroviarios, implementar medidas de confinamiento para impedir invasiones sobre la vía, rediseñar intersecciones críticas —como la ubicada en Ñaña— y acondicionar estaciones como La Cantuta y Chaclacayo.
A ello se suma la necesidad de integrar el servicio con otros sistemas de transporte, como la Línea 1 del Metro de Lima, mediante conexiones que todavía no han sido ejecutadas.
PUEDES VER: Tren Lima–Chosica sigue sin fecha de inicio: ATU señala falta de operador y adecuación de estaciones
Posición del MTC sobre trenes Caltrain
Mientras desde la Municipalidad se insiste en que el proyecto podría comenzar a operar en el corto plazo, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones ha sostenido una versión diferente en más de una oportunidad.
La cartera precisó que la autorización solicitada en abril no correspondía al inicio del servicio para pasajeros, sino únicamente al traslado de cinco coches y una locomotora entre Chosica y la estación Monserrate.
El MTC recordó además que todavía no existe la infraestructura mínima requerida para permitir la operación comercial. Entre los trabajos pendientes figuran la instalación de barreras de seguridad, señalización automática, sistemas de recaudo, cruces ferroviarios automatizados, adecuación de estaciones y liberación de sectores invadidos de la vía férrea. En otras palabras, el proyecto aún no cumple con los estándares mínimos que exige una operación ferroviaria segura.
PUEDES VER: Rieles antiguos, restos de basura y sin señalización: así inició la primeras pruebas del Tren Lima - Chosica
Los trenes llegaron, pero el sistema nunca estuvo listo
La demora también deja en evidencia una diferencia entre el discurso político y la realidad técnica del proyecto. Cuando arribó el primer lote de trenes a mediados del 2025, la atención pública se concentró en la llegada del material rodante. Sin embargo, desde el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) advertían entonces que disponer de los vagones era apenas uno de los componentes necesarios para implementar un servicio ferroviario que requería mejoras.
Con el paso de los meses, esas observaciones terminaron confirmándose. Las inspecciones técnicas, como las del MTC, revelaron que no todas las unidades estaban listas para operar y que solo cinco de los 90 coches donados estaban habilitados tras las primeras revisiones mecánicas. Además, nunca se resolvieron aspectos fundamentales como el operador, la infraestructura de la vía férrea, la seguridad vial, el acondicionamiento de las estaciones ni el marco contractual para utilizar la vía concesionada.
Un año después, más preguntas que respuestas
El proyecto que fue presentado como una solución rápida para reducir los tiempos de viaje entre Lima y Chosica continúa sin ofrecer respuestas concretas sobre cuándo comenzará a funcionar.
Aunque las autoridades municipales sostienen que la firma de la adenda destrabará el proceso, aún deberán completarse pruebas operativas, adecuaciones de infraestructura, certificaciones de seguridad y la implementación de sistemas que permitan transportar pasajeros sin poner en riesgo su integridad. Mientras tanto, los trenes permanecen inmóviles y la población de Lima Este continúa utilizando un sistema de transporte saturado.
A un año de los anuncios que prometían una pronta puesta en marcha, el balance del proyecto ferroviario más promocionado de la Municipalidad Metropolitana de Lima sigue detenido entre promesas, trámites administrativos y requisitos técnicos que debieron resolverse antes de anunciar una fecha de operación.
¡Sigue a La República en WhatsApp! Únete a nuestro canal desde tu celular y recibe las noticias más importantes de Perú y el mundo en tiempo real.
