Gobierno de Trump cita a declarar a periodistas de ‘The New York Times’ que reportaron sobre posibles fallas de seguridad del nuevo Air Force One
El Departamento de Justicia de Estados Unidos citó a declarar a varios periodistas de The New York Times por publicaciones relacionadas con el nuevo Air Force One, un avión donado por Qatar que volvió a generar controversia por dudas sobre su seguridad y por el alcance de la investigación contra filtraciones de información clasificada.
Las citaciones corresponden a reportajes sobre las preocupaciones de seguridad alrededor de la aeronave. La medida representó una nueva escalada en la confrontación del presidente Donald Trump con los medios de comunicación y provocó cuestionamientos de organizaciones defensoras de la libertad de prensa.
El nuevo Air Force One fue un regalo de Qatar, aliado de Estados Unidos. El Gobierno destinó $400 millones para modernizar la aeronave y actualizar sus sistemas. El avión entró en servicio la semana pasada.
Sin embargo, Trump utilizó un Air Force One de un modelo anterior para abandonar la cumbre de la OTAN en Turquía. Más tarde hizo referencia a amenazas provenientes de Irán.
Citaciones para periodistas
The New York Times informó que las citaciones buscan obligar a sus periodistas a declarar ante un jurado federal investigador en Manhattan la próxima semana. El medio agregó que agentes federales entregaron algunas de las citaciones directamente en las viviendas de los reporteros.
Según una fuente con conocimiento de las conversaciones, que habló bajo condición de anonimato porque no tenía autorización para referirse al tema, las citaciones se emitieron después de una reunión entre el director del FBI, Kash Patel, otros funcionarios del Departamento de Justicia y representantes de la Casa Blanca el viernes.
Entre los periodistas citados figuran Julian E. Barnes, Eric Lipton, Tyler Pager y Eric Schmitt.
El abogado de The New York Times, David McCraw, sostuvo que la presencia de agentes federales en las casas de periodistas debía preocupar a cualquier persona que creyera en la Constitución estadounidense y en la libertad de prensa.
Bruce D. Brown, presidente del Reporters Committee for Freedom of the Press, afirmó que la ofensiva de Trump contra los medios buscaba una nueva víctima.
Por su parte, el Departamento de Justicia aseguró que los periodistas no eran el objetivo de la investigación. La institución indicó que el propósito consistía en investigar a quienes filtraran información clasificada.
Segunda polémica por el avión
La controversia se sumó a las críticas que surgieron cuando el Gobierno aceptó el avión como regalo de Qatar. Desde entonces aparecieron cuestionamientos éticos y preocupaciones sobre la seguridad de la aeronave.
Trump viajó en el nuevo Air Force One durante parte de la gira de esta semana. Sin embargo, el miércoles salió hacia Mildenhall, una base de la Real Fuerza Aérea ubicada en Suffolk, Inglaterra, en un modelo más antiguo.
El nuevo avión también voló hasta esa base. Posteriormente, el mandatario abordó esa aeronave para regresar a la Base Conjunta Andrews.
Dudas sobre los sistemas de seguridad
El cambio de aeronave ocurrió mientras aumentaba la tensión en Medio Oriente. El frágil alto el fuego con Irán colapsó tras los ataques aéreos de Estados Unidos contra ese país y la respuesta iraní contra tres Estados árabes del Golfo.
Irán comparte frontera con Turquía. Esa situación alimentó versiones sobre la posibilidad de que el avión donado por Qatar no contara con algunos sistemas avanzados de protección.
The New York Times, con base en fuentes anónimas, informó que el cambio de aeronave respondió a una recomendación del Servicio Secreto. El medio señaló que el nuevo Air Force One carecía de algunas funciones de seguridad presentes en el modelo anterior, entre ellas capacidades antimisiles.
Durante el vuelo, Trump rechazó ante los periodistas que las preocupaciones relacionadas con Irán influyeran en la decisión de utilizar dos aviones distintos para el regreso.
No obstante, al consultarle si conocía amenazas creíbles de Irán contra el Air Force One, el mandatario respondió que enfrentaba amenazas de manera permanente y que ocupaba el primer lugar en la lista de ese país.
Además, los periodistas que viajaban en el avión recibieron la instrucción de mantener cerradas las persianas de las ventanillas, una medida que normalmente se reserva para operaciones en zonas de guerra.
Investigación por filtraciones
El Departamento de Justicia reiteró que no dejaría de investigar a funcionarios federales que realizaran divulgaciones no autorizadas de información clasificada que afectaran la seguridad nacional.
La emisión de citaciones judiciales representó un nuevo paso en la estrategia de la administración Trump para investigar filtraciones de información y aumentó las preocupaciones sobre el impacto de estas acciones en la libertad de prensa.
A inicios de este año, el Departamento de Justicia emitió citaciones contra periodistas de The Washington Post y The Wall Street Journal. En ambos casos, posteriormente retiró las solicitudes.
En enero, agentes del FBI registraron la vivienda de la periodista Hannah Natanson, de The Washington Post, como parte de una investigación por filtraciones relacionadas con un contratista del Pentágono acusado de llevar información clasificada a su casa.
Durante su primer mandato, Trump calificó a la prensa como un enemigo del pueblo estadounidense. Tras su regreso a la Casa Blanca el año pasado, impulsó una campaña más agresiva contra diversos medios de comunicación.
En abril de 2025, la entonces secretaria de Justicia, Pam Bondi, eliminó una política adoptada durante la administración de Joe Biden que protegía a periodistas frente a la incautación secreta de registros telefónicos en investigaciones por filtraciones.
Con ese cambio, los fiscales recuperaron la facultad de utilizar citaciones, órdenes judiciales y órdenes de registro para investigar a funcionarios del Gobierno que realizaran divulgaciones no autorizadas a periodistas.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
