Vinicius: "Carlo Ancelotti decide quién lanza los penaltis y eligió a Bruno Guimarares"
Brasil llora su derrota contra la Noruega de Haaland en los octavos del Mundial de 2026 y se pregunta por qué su mejor jugador en el campeonato, el madridista Vinícius Júnior no lanzó el penalti a favor en la primera parte, que pudo cambiar el choque. Fue Bruno Guimarães quien lo tiró y quien lo falló.
El partido se jugó en East Rutherford, Nueva Jersey, con el marcador en blanco cuando el árbitro señaló la pena máxima. Ese instante lo tenía todo para ser el giro definitivo del choque y convertirse en el empujón que Brasil necesitaba para pasar de ronda. Nyland voló hacia su derecha, detuvo el lanzamiento de Guimarães y desencadenó lo que ningún aficionado verdeamarelo quería ver: Noruega se soltó, y cerró el partido con un 1-2 que dejó a la Seleção fuera del torneo. La pregunta que sobrevolaba los corrillos era inevitable, porque Vinícius Júnior había anotado cuatro veces en la competición y era con diferencia el jugador más en forma del equipo. ¿Por qué el máximo goleador de Brasil en el Mundial cedió el balón?
El delantero del Real Madrid tomó la palabra
Vinícius Júnior salió al paso de las críticas y explicó la decisión con una claridad que no dejaba margen a la interpretación. "El entrenador decide de antemano quién lanzará. Eligió a Bruno. Nunca he sido vanidoso, jamás quise ser el máximo goleador de la competición, y por eso lo lanzó Bruno. Él tira los penaltis mejor que yo, y por eso el entrenador lo eligió", declaró el extremo del Real Madrid tras la eliminación. El brasileño rechazó cualquier lectura que apuntara a cobardía o a desinterés, y subrayó que siempre ha respondido cuando el técnico le ha pedido que se coloque ante el punto de penalti. "Nunca he eludido mis responsabilidades. Mucha gente dirá que no quise hacerlo, pero jamás me he escondido. Lanzo los penaltis en el Real Madrid cuando el entrenador me designa", añadió.
La versión de Vinícius Júnior traslada toda la autoridad de la decisión a Carlo Ancelotti, y el propio seleccionador ratificó esa lectura en sala de prensa. El técnico italiano no rehuyó el foco ni buscó repartir la carga entre sus jugadores. "Escogimos a Bruno Guimarães porque pensamos que era la mejor opción sobre el campo", afirmó Ancelotti. Con esas palabras asumió en primera persona lo que algunos en Brasil ya calificaban de error garrafal y protegió a sus futbolistas de la presión mediática que siguió al pitido final. Aseguró que era una cuestión de estadísticas, que habían analizado quienes eran los mejores lanzando y Vinicius no estaba en la lista: "Y de los jugadores disponibles el mejor era Neymar, luego Igor Thiago, después Raphinha, después Bruno Guimarães y después Gabriel Martinelli...", dijo Ancelotti.
Guimarães habla tras el fallo
Bruno Guimarães también compareció ante los medios y afrontó el momento más incómodo con una mezcla de honestidad y tristeza. El centrocampista del Newcastle explicó que su elección del lado de la portería respondió a un trabajo previo de análisis sobre el portero noruego Nyland, lo que evidencia que la decisión tuvo respaldo técnico y no fue improvisada. "Creo que yo venía haciendo un torneo muy bueno, desafortunadamente he fallado el penalti. Había estudiado mucho al portero de ellos y vi que ahí era el mejor lado para tirar. Pero lo paró, es una tristeza general", reconoció el centrocampista. Sus palabras no podían borrar el resultado, pero ponían en evidencia que detrás de ese lanzamiento había análisis, preparación y convicción, aunque Nyland resultara más listo en ese duelo concreto.
Un debate que va más allá del penalti
La salida de Brasil del Mundial abre una discusión que excede con mucho el debate sobre quién debía colocarse ante el punto de penalti. Las críticas a Ancelotti se acumularon desde distintos frentes, y la figura de Vinícius Júnior quedó atrapada en el centro de la polémica a pesar de haber sido el futbolista más determinante de la Seleção durante toda la competición. Cuatro goles en el torneo y la condición de máximo goleador del equipo hacían todavía más difícil de entender para la afición brasileña que el extremo del Real Madrid no hubiera sido el encargado en ese momento. Brasil se va del campeonato con la sensación de que tuvo el partido al alcance de la mano y que la decisión técnica en el instante más delicado decantó la eliminatoria del lado equivocado. Ahora toca reconstruir y responder a preguntas que no admiten respuesta sencilla.
