Por qué la FIFA quita la roja a Balogun: el desconocido caso similar en 1962 con Brasil
El escándalo está servido. La FIFA anunció la retirada de la tarjeta roja a Balogun tras su expulsión ante Bosnia en dieciseisavos de final y estará disponible frente a Bélgica en octavos. El mensaje del organismo fue el siguiente: "De conformidad con el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA, la ejecución de la suspensión por partidos queda suspendida por un período de prueba de un año". Una decisión extremadamente llamativa que ha generado una polémica internacional.
La amnistía se basó en una forma de proceder más habitual en sanciones no deportivas: "Si Folarin Balogun comete otra infracción de naturaleza y gravedad similares durante el período de prueba, la suspensión se revocará y la sanción se ejecutará sin perjuicio de cualquier sanción adicional impuesta por la nueva infracción". Distintos medios estadounidenses, incluido el 'New York Times', afirman que Donald Trump intervino directamente y llamó a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, para presionar y poder levantar la sanción.
Celebración de Trump e indignación belga
El presidente se mostró muy feliz con un mensaje en su red social que la Casa Blanca reposteó en X: "¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y por corregir una gran injusticia!". Su misión, pese a sentar un peligroso precedente de cara a otras posibles sanciones, estaba completada para total sorpresa e indignación de Bélgica, próximo rival de Estados Unidos en el Mundial 2026. El vencedor del encuentro jugará contra España o Portugal.
El seleccionador belga, Rudi García, tiró de ironía antes de remitirse al duro comunicado de su federación: "No sabía que era el 5 de julio se había convertido en el Día de los Inocentes". El comunicado fue muy contundente: "La Real Federación Belga de Fútbol (RBFA) manifiesta su asombro ante la decisión de la FIFA de declarar elegible al jugador estadounidense Folarin Balogun".
Los artículos disciplinarios de la discordia
La RBFA es muy directa: "La FIFA fundamenta su decisión en el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA. Dicha disposición establece que la Comisión Disciplinaria de la FIFA puede decidir suspender la ejecución de una sanción disciplinaria impuesta previamente. Sin embargo, el artículo 66.4 del mismo Código Disciplinario de la FIFA estipula claramente que una tarjeta roja conlleva automáticamente la suspensión para el siguiente partido del equipo, tal como ha ocurrido con todas las tarjetas rojas mostradas anteriormente durante esta Copa Mundial de la FIFA".
Creen que el polémico artículo 27 no tiene validez en el Caso Balogun y avisan: "La RBFA está estudiando todas las opciones posibles". No acaba ahí la protesta: "Independientemente de lo anterior, la decisión contradice directamente lo dispuesto en el Reglamento de la Competición de la Copa Mundial de la FIFA 2026, concretamente en su artículo 10.5: si un jugador o un miembro del cuerpo técnico es expulsado como consecuencia de una tarjeta roja directa o indirecta (segunda amarilla), quedará automáticamente suspendido para el siguiente partido de su equipo. Además, podrán imponerse sanciones adicionales".
El precedente al Caso Balogun en los Mundiales
Rudi García habló de que "es la primera vez que ocurre en la historia del Mundial", pero no es exactamente así, aunque hay que remontarse hasta el Mundial 1962 de Chile. En aquella Copa del Mundo hubo un caso similar al de Balogun con Garrincha como protagonista. La estrella brasileña fue expulsada en semifinales contra Chile tras su respuesta a las faltas locales durante todo el partido, pero también recibió la amnistía y pudo jugar la final del Mundial.
Como en este caso, también hubo notables gestiones diplomáticas desde Brasil para que pudiera disputar el partido. También influyó la insistencia del público chileno, que quería disfrutar de la estrella de la 'Canarinha' en la gran final, que acabó jugando gracias a un perdón 'in extremis'. El jugador, también conocido como Mané, fue una de las grandes estrellas de la final y permitió que la 'Verdeamela' levantara su segunda Copa del Mundo tras ganar 3-1 en la final a Checoslovaquia pese a la lesión de Pelé en la fase de grupos.
