Cucurella, el lateral que debutó con la selección con el brazalete de capitán
El día que Marc Cucurella debutó con la selección llevaba el brazalete de capitán. España goleó a Lituania (4-0) y en uno de los fondos del estadio de Butarque, en Leganés, un grupo de chavales vestido con pelucas al estilo Cucurella no paró de pedirle la camiseta con la ayuda por una pancarta. Cuando acabó el partido «Cucu», que entonces todavía era jugador del Getafe, fue a regalarles unas de las camisetas que había lucido en su debut.
Aquel 8 de junio de 2021 el planeta todavía vivía condicionado por el covid. Tanto que en aquel partido de preparación para la Eurocopa, la selección sub’21 tuvo que sustituir a la absoluta por el positivo del capitán, Sergio Busquets. Cucurella, que era el capitán de la sub’21 mantuvo el brazalete en esa selección convocada de emergencia. Ese día jugó con el 11, compartió debut con Luis de la Fuente, que también tuvo que ocupar el lugar de Luis Enrique. En aquella selección estaban también Zubimendi y Yéremi Pino, que era suplente de Brahim y de Bryan Gil, que ocupaban los extremos.
En la sala de prensa de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, el ahora seleccionador absoluto anunció el día antes del partido que ya estaba preparado para serlo sin saber que un año y medio después el cargo iba a ser suyo. Cucurella tardó algo más en hacerse un hueco. Aunque Luis Enrique ya lo había convocado una vez para suplir a un lesionado, no volvió a ser convocado hasta marzo de 2024, en la última ventana de selecciones antes de que De la Fuente diera la lista para la Eurocopa, aunque solo la lesión de Gayá le abrió un hueco en la convocatoria definitiva. «Cucurella es de los que saben lo que le voy a pedir. Es un futbolista magnífico en todas las facetas del juego», decía entonces el seleccionador para argumentar su convocatoria.
Hoy aquella melena que no parecía más que una anécdota llamativa en un amistoso se ha convertido en un símbolo de la selección campeona de Europa. Y Cucurella, que había recibido atención durante el torneo sobre todo por su fichaje por el Real Madrid, ahora se hace notar por ser uno de los mejores en el mejor partido de España en el Mundial, la goleada contra Austria (3-0). Dio las dos asistencias en los goles de Oyarzabal y participó también en la jugada del que marcó Pedro Porro. Además de marcar uno, que hubiera sido el primero de España, y que le anularon por falta previa de Cubarsí al portero austriaco.
«Es que Marc con nosotros es un reloj, siempre responde, siempre juega bien. Siempre interpreta bien todas las situaciones de juego, ofensiva, defensivamente... Es un futbolista top, lo ha demostrado aquí y en su club. Quiere seguir creciendo, quiere seguir mejorando y eso hace que sea fantástico. Eso hace que rinda cada día un poquito más. Y estamos celebrando ese acierto que tiene con nosotros, es excepcional», aseguraba De la Fuente después del partido contra los austriacos.
Esas virtudes que ahora destaca el seleccionador lo han acompañado desde siempre. «Tenía la inteligencia táctica de haber pasado por filiales de grandes equipos y el Eibar y el Getafe le vinieron muy bien para descubrir el fútbol de verdad, el otro fútbol. Para ser un jugador currante y meter el pie. Todo lo demás ya lo tenía porque era un jugador muy inteligente tácticamente. Era diferente», explica el brasileño Charles, antiguo compañero suyo en el Eibar, en un reportaje de fifa.com. «Nos enamoramos de él desde el primer momento. Tiene algo que te encanta. No solo en el fútbol, fuera del campo también: es muy buena persona y nos caía bien a todos», añade.
«Cayó de pie y se ajustó a la perfección al equipo, con su riqueza táctica, su físico y su intensidad. Es un jugador muy bueno en las tres cosas básicas del fútbol», reconoce en la misma página Bruno Saltor, que era uno de los asistentes del Brighton cuando llegó Cucurella al club inglés. «Es una de esas personas que hacen mejores a los demás dentro y fuera del campo», agrega.
Cucurella cumplirá 28 años que acabe el Mundial. Trabaja para hacerlo como campeón del mundo. De momento, él ya es uno de los mejores del planeta en su puesto. Y sigue dando todo en el campo. Tanto que no ha dejado ni un minuto para Grimaldo en este Mundial. Y aún le quedan fuerzas para recrear con Oyarzabal en los últimos minutos del partido contra Austria el gol que dio la Eurocopa a España. Como con si con el paso de los partidos España fuera recordando el camino.
