España-Austria. De Krankl a Oyarzabal
En 1838 16.000 indios cherokee, pobladores primigenios de la ciudad, se vieron obligados a abandonar Chattanooga, expulsados por el Gobierno de Estados Unidos. Se dirigieron hacia Oklahoma. En el camino fallecieron 4.000 de ellos, una cuarta parte de los que comenzaron aquel camino que recibió el nombre de Sendero de Lágrimas. La selección española ha abandonado ya Chattanooga, la ciudad en la que se asentó durante la primera fase, para convertirse en una atracción itinerante con primera parada en Los Ángeles, la ciudad que los españoles bautizaron como El Pueblo de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles del Río de Porciúncula cuando la fundaron en 1781. Aunque en realidad, la selección se manejará por la periferia. El hotel de concentración está en Long Beach y el estadio en el que se enfrenta a Austria para buscar un sitio en los octavos de final, adonde no han podido llegar ni Alemania ni Países Bajos, está situado en Inglewood, enfrente donde se asentaba el Forum, el mítico escenario en el que Los Angeles Lakers construyeron la leyenda del «showtime» en los 80 y ahora convertido en sala de conciertos donde anoche actuó Rosalía.
Para acercarse más al «showtime» que al Sendero de Lágrimas, la selección que dirige Luis de la Fuente debe variar su imagen y parecerse más a la que se proclamó campeona de Europa hace dos años con un juego espectacular.
Ese brillo en el juego de La Roja sólo ha aparecido hasta ahora en la primera parte contra Arabia Saudí. Ni contra Cabo Verde en el estreno ni contra Uruguay en el cierre del grupo España ha conseguido parecerse a su mejor versión. Quedan dudas después de la primera fase, en la que la única certeza ha sido la seguridad defensiva con un bloque que sólo ha mutado el lateral derecho en los tres partidos en los que consiguió mantener la portería de Unai Simón a cero.
Rodri no parece igual de preciso que en la Eurocopa, aunque la estadística dice que es el futbolista que más pases ha entregado en la primera fase del campeonato. Queda la duda de dónde situar a Pedri. Comenzó como mediapunta, con Fabián por detrás junto a Rodri, pero en los dos últimos partidos, con Olmo y con Merino, ha retrasado su posición para trabajar más en la creación. Y faltan la velocidad y el desborde de Nico Williams que el seleccionador ha conseguido suplir de la mejor manera con Baena.
El jugador del Atlético de Madrid reconoció en los primeros días del campeonato que la selección en algunos momentos había sido para él una ayuda a nivel mental. La prueba es que, después de una temporada discreta en su club y de verse desplazado de la alineación por Gavi en el primer partido, ha sido uno de los destacados en los dos últimos e incluso marcó el gol de la victoria contra Uruguay. Las otras certezas en ataque son Lamine y Oyarzabal, que camina a gol por partido en su último año con la selección.
España llegó a Estados Unidos asumiendo la etiqueta de favorita para ganar el Mundial y ahora llega el momento de demostrarlo. Cuando cada partido decide si vuelves a casa o sigues avanzando en el torneo.
España y Austria sólo se han encontrado una vez en los Mundiales. Fue en 1978, España regresaba a una Copa del Mundo después de doce años de ausencia y en el primer partido se encontró con una derrota (2-1) con goles de Schachner y Krankl, la indiscutibles estrella de aquella selección. Fue el día de aquella palomita de Miguel Ángel. Austria está muy lejos de aquella selección que manejaba Prohaska desde el centro del campo. Ahora es un grupo con referentes veteranos. El ya exmadridista David Alaba acaba de cumplir los 34, Sabitzer ya tiene 32 y Arnautovic, su delantero, cuenta 37. Ya no está Hansi Krankl arriba y España tiene a Oyarzabal, el delantero más inteligente según Luis de la Fuente. Un futbolista que no hubiera desentonado en aquella época.
